Páginas vistas en total

martes, 26 de agosto de 2014

En guardia contra el yihadismo.

Un soldado español enseña a soldados malienses en unas prácticas de artillería con morteros. 

«¿Habéis estado en Afganistán?», «¡sí, mi coronel!», «pues los malienses no se parecen a los afganos ni esta misión tiene nada que ver con aquella. Aquí estamos para aportar nuestra experiencia contra el yihadismo en el Sahel». El coronel francés Couetoux extiende el puntero metálico sobre una pizarra apostada en un atril de madera. En el encerado de la academia militar cuelgan varios documentos sobre la misión que lleva a cabo la Unión Europea en Malí (EUTM), dedicada a mejorar las capacidades militares de este estado casi fallido del África Occidental. Mali se ha convertido en un foco de inestabilidad internacional por el avance de los grupos yihadistas en la región del Sahel, a pocos cientos de kilómetros de las Islas Canarias, Ceuta y Melilla. Esta franja subsahariana se ha convertido en una gran autopista sobre la que circulan todo tipo de tráficos, que ha desestabilizado por extensión el arco mediterráneo y comprometido los intereses económicos españoles. Más del 50 % del gas importado procede del sur de Argelia, fronteriza con Mali.

El coronel Couetoux, jefe del contingente europeo desplegado en la ciudad de Koulikoro, a 60 kilómetros al este de Bamako, capital de Mali, cuenta como marcha la operación de adiestramiento del Ejército maliense, que arrancó a principios del 2013 y se extenderá al menos hasta el 2016. El pasado año, España gastó nueve millones de euros. Bajo su mando están desplegados más de 600 militares de 22 naciones europeas, 110 de ellos españoles, 77 para labores de protección y 33 para entrenar a los soldados locales que luchan por recuperar el terreno perdido al norte del país. Una zona desértica fronteriza con Argelia y Mauritania, de extensión superior a España, y que está controlada por grupos yihadistas afines a Al Qaida, grupos tribales y los tuaregs, nómadas del Sáhara. Los planes de instrucción son muy ambiciosos y los resultados, de momento, están por ver. El objetivo final es haber formado en mayo del 2016 a ocho batallones malienses, unos 6.000 efectivos en total, bajo los patrones occidentales elementales. 

Los usos de la guerra
«Nuestro lema es even war have limits ("incluso la guerra tiene límites"). Queremos que los malienses cambien de mentalidad, respeten los usos de la guerra, el trato con prisiones, mujeres y refugiados y que se minimicen los daños colaterales en el campo de batalla», confía el teniente coronel José Luis Descalzo, de 47 años, jefe del contingente español en Koulikoro.


El programa de adiestramiento de una compañía maliense dura tres meses. Hasta la fecha se han formado cuatro grupos, que ya han combatido a los yihadistas en el norte. Cada compañía tiene entre 600 y 700 hombres y durante diez semanas reciben clases de especialización. El entrenamiento en esta apacible y pobre población dura 45 horas de lunes a sábado, de seis y media de la mañana hasta las cinco y media de la tarde. La sensación común es que el tiempo de adiestramiento se queda corto. Sin embargo, el deber manda y el enemigo acecha. No hay tiempo que perder. El comandante Saiz y sus hombres trabajan con 24 soldados malienses. Son gente veterana con más de 15 años de servicio, alegre y familiar. Están pegados a sus costumbres tribales y portan amuletos mágicos llamados cri-cri «para que las balas no nos alcancen», cuenta un soldado. Pero sus capacidades físicas son limitadas y existe un elevado analfabetismo. «La clave es darles explicaciones directas, cortas y repetitivas. 

Hay que ser paciente», dice el capitán López de Lamela, madrileño de 29 años. Es el responsable del grupo de artillería, perteneciente a la brigada paracaidista de Paracuellos del Jarama (Madrid). El teniente Merino y el cabo Núñez manejan las joyas de la corona del ejército maliense. Los lanzacohetes y los morteros con los que combaten a los yihadistas en el frente. El material está muy desfasado. «Es lo que tienen y lo que usan en el campo de combate», interviene Merino. Para el destacamento español que llegó en mayo a Koulikoro y volverá a casa en noviembre tras seis meses de rotación, la primera experiencia real de su cometido no fue satisfactoria. Fue la llamada «derrota de Kidal», ciudad rebelde al norte del país. Un batallón maliense formado en la academia local «se hundió». No se respetaron las cadenas de mando. Las estimaciones hablan de cien soldados muertos y 50 vehículos destruidos. «No estaban suficientemente entrenados», admite el teniente coronel Descalzo. La enseñanza de la derrota es que hay que reforzar la estructura de mando y reentrenar los aspectos tácticos que fallaron. (Jesús.R.G.)


Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook                      

Un héroe llamado Gutiérrez.

De izquierda a derecha, Mercedes Fernández, Alberto González y el soldado José Francisco Gutiérrez

La vida de José Francisco Gutiérrez Goyes (Las Palmas de Gran Canaria, 1990) ha dado un giro inesperado desde que hace unas semanas arriesgó su vida para salvar a una mujer y su hijo con síndrome de Down de un incendio en el interior de una vivienda en Puerto del Rosario. Desde entonces, este soldado profesional del Regimiento de Infantería Soria 9, apenas logra conciliar el sueño y le viene a la mente de forma continuada aquella dantesca imagen del fuego devorando el domicilio de Mercedes y Alberto y de sus esfuerzos para rescatarlos. La heroica acción tuvo su repercusión en el cuerpo del militar: heridas en sus manos, en una de ellas de primer grado, inhalación de humo y permanecer ingresado en un centro hospitalario durante 24 horas, así como dos semanas de baja laboral. José Francisco, soldado profesional desde hace seis años y destinado en la Plana Mayor del citado Regimiento, se encontraba paseando por el barrio del Charco con su mujer, Romina, y su perro, llamado Cima, cuando oyó los gritos de auxilio de Mercedes Fernández González, que pedía ayuda porque su casa se estaba quemando y su hijo se encontraba atrapado en el baño. 

El soldado Gutiérrez no lo pensó dos veces. Con la ayuda de un joven llamado Ubay Báez comenzaron a alertar al resto de viviendas para desalojar el edificio e inmediatamente rompió la puerta de acceso y sacó a la mujer. Esta comentó que dentro se encontraba el pequeño Alberto, de 14 años. "Cuando me dijo eso me volví loco. No pensé en ningún momento en el peligro que podía correr. Yo también soy padre y sé lo que significa un hijo". Además, añadió, que " el humo ya había inundado toda la vivienda, por lo que me puse un trapo mojado en la boca y reptando logré llegar hasta el baño. Alberto estaba escondido porque estaba muy asustado; me costó encontrarlo porque no se veía nada; no respondía a mis llamadas hasta que logré tocarlo con mis manos y rescatarlo. Se me abrazó con fuerzas porque estaba muy asustado. No pude tranquilizarlo porque no podía articular palabra por los efectos del humo". La acción valiente del citado soldado le pasó factura. 

Heridas de primer grado en una de sus manos, una intoxicación por inhalar humo y pérdida de conocimiento. Tras desmayarse fue inmediatamente evacuado en ambulancia hasta un centro hospitalario de la capital majorera, donde permaneció ingresado todo un día. Tras ser dado de alta, se recupera satisfactoriamente de sus heridas. "Aunque tardaré mucho tiempo en olvidar esto. Tengo que reconocer que pasé miedo al principio pero lo superé de inmediato porque mi objetivo era salvar las vidas de Mercedes y Alberto. Cuando te enfrentas a un siniestro como este te olvidas del riesgo que puedes correr", señaló José Francisco. El soldado Gutiérrez reconoce que en el ejército les preparan "para afrontar situaciones extremas, el adiestramiento que recibimos en el Regimiento Soria 9 me ha servido para salvar las vidas de estas dos personas, aunque cuando hay niños involucrados la situación se hace más difícil. Gracias a Dios, están sanos, que es lo más importante. El dolor de mis heridas las he superado con la satisfacción de saber que la madre y el niño están bien". También, agregó, que "no solo somos militares dentro de los cuarteles, sino también en la calle. 

Siempre estamos al servicio de la sociedad y actuamos, aunque se corra peligro para nuestras vidas, donde nos demanden ayuda". Mercedes escucha atenta el relato de José Francisco y no puede evitar emocionarse. "Se me saltan las lágrimas. Fue muy fuerte lo que padecimos y sufrimos. Estoy muy agradecida porque nos ha salvado la vida. Los daños en la vivienda no tienen importancia porque son materiales. Le agradezco que pueda seguir disfrutando de mi hijo Alberto. El soldado arriesgo su vida para salvarnos y eso no lo podremos olvidar nunca. Fue muy valiente porque las llamas y el humo había inundado todo". La relación entre el militar y Mercedes y Alberto se ha intensificado tras el suceso. El niño no duda en demostrarle al soldado su afecto con toda clase de gestos cariñosos. Este hecho quedó demostrado durante este trabajo periodístico, llevado a cabo no solo en el patio de armas del acuartelamiento militar del Soria 9 sino en el interior del Mesón del Soldado. "A pesar de que el niño habla poco, cada vez que ve a José Francisco se le iluminan sus ojos. Es la forma de expresarle su agradecimiento por todo lo que hizo por nosotros. 

No lo conocíamos de nada antes del incendio, pero ahora mantenemos una buena amistad y ojalá continúa porque es una buena persona", señaló Mercedes. El incendio sorprendió a Mercedes justo en el mismo momento en que comenzaba a duchar a su hijo Alberto tras haber pasado un día en la playa. "Al principio comencé a notar un olor fuerte a vinagre y pensé que procedía de la calle. Me asomé a la ventana y no observé nada. Entonces me puse a bañar al niño. Sin embargo, el fuerte olor continuaba y empecé a ver humo dentro de la casa. Me di cuenta que había fuego y comenzó a ponerse todo negro. El ambiente era irrespirable. Entonces pedí auxilio por la ventana y vino corriendo el soldado y otro joven", afirma la mujer. Explosión El origen del fuego se inició en el termo eléctrico y afectó inmediatamente a la cocina. "Tiré de una patada la puerta y comencé a separar los electrodomésticos para que no fueran afectados por el fuego. Por la ventana, tiré la sanwichera y el microondas. Luego, comencé a sofocar el fuego con baldes de agua que me dejaban los vecinos y con algunas mantas. 

La verdad es que la situación se fue complicando poco a poco, pero quería ayudar a esta familia para que no perdieran todas sus pertenencias", argumentó el soldado Gutiérrez. Uno de los momentos más difíciles se produjo cuando el militar intentó acercarse al calentador de agua que se encontraba en llamas. " Mi intención era retirarlo de la cocina para evitar que se propagara el fuego. Cogí unas mantas empapadas de agua porque estaba caliente y en ese instante explotó cuando lo tenía entre mis manos, produciéndome quemaduras", reconoció el militar. José Francisco ha recibido numerosas felicitaciones tras hacerse publica su heroica actuación. Desde el coronel del Regimiento de Infantería Soria 9, Juan Carlos Royo Martínez, como sus mandos y compañeros han querido agradecer su gestó solidario. También destaca la llamada telefónica "del teniente coronel Norberto Ruiz, del Departamento de Comunicación del Ejército de Tierra que se ha interesado en diversas ocasiones por mi estado de salud. La verdad es que no tengo palabras de agradecimiento para todos ellos". El soldado Gutiérrez se ha ganado la admiración de todos, de militares y civiles. Sin lugar a dudas, una acción heroica merecedora de medalla. (Jesús.R.G.)


Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook                      

Jornada de spotters en el DACT 2014.

Jornada de spotters en el DACT 2014

Del 2 al 12 de septiembre, en la base aérea de Gando (Gran Canaria), tendrá lugar la Campaña de Entrenamiento de Combate Aéreo Disimilar (DACT,) 2014. La campaña, desarrollada y coordinada por el Mando Aéreo de Combate (MACOM), se encuadra en el plan de adiestramiento avanzado de las unidades de defensa aérea del Ejército del Aire. El objetivo fundamental de esta campaña es que los pilotos pongan en práctica tácticas en combates aéreos simulados entre aeronaves con diferentes capacidades. Las misiones que se desarrollan van incrementando su dificultad conforme avanza la campaña. Los pilotos y planificadores de misión son sometidos a complejos y avanzados escenarios de combate.

Las aeronaves participantes en la edición de este año incluyen F-18 Hornet de las Alas 12 (Torrejón), 15 (Zaragoza) y 46 (Gando), Eurofighter de las Alas 11 (Morón) y 14 (Albacete), aviones de entrenamiento C-101 del Grupo de Escuelas de Matacán (Salamanca), C-295 del Ala 35 (Getafe) y Súper Puma y CN-235 VIGMA del 802 Escuadrón (Gando). Con motivo de la realización de este ejercicio, el próximo día 11 de septiembre se va a organizar una jornada de spotters en la Base Aérea de Gando. El objetivo de esta jornada es que aquellos fotógrafos profesionales y aficionados amantes de la aviación, tengan la oportunidad de ver y fotografiar las operaciones aéreas llevadas a cabo por las unidades participantes.

Aquellos fotógrafos que deseen acudir, tendrán que inscribirse, antes del 2 de septiembre, siguiendo las instrucciones que aparecen en la web: http://www.thefightercommunity.com/

Dado que se ha limitado el número de plazas, se tendrá en cuenta la fecha de recepción de la solicitud. (Jesús.R.G.)


Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook                      

El Ejército compra ocho estaciones de comunicación portátil para trasmitir información encriptada desde cualquier rincón del mundo.


Terminales como los que acaba de adquirir el Ejército de Tierra.
Terminales como los que acaba de adquirir el Ejército de Tierra. Estas terminales tácticas de comunicación TLB 50 IP –denominadas ‘Teruel’- permiten conectarse a alguno de los satélites de comunicación que utiliza el Ministerio de Defensa para trasmitir datos, voz y vídeo desde cualquier parte del mundo.


Tan sólo hace falta un operador para hacerlos funcionar, y pueden ser montados y desmontado en menos de 30 minutos según las especificaciones del fabricante. Puede alcanzar velocidades de trasmisión de hasta 8 megabytes. Además, estos sistemas están dotados de complejos mecanismos de encriptación de información para hacer más seguras las comunicaciones. Utiliza las bandas militares X y Ka. Los ocho terminales están destinados al programa SECOMSAT –Sistema Español de Comunicaciones Militares por Satélite-, red que también utiliza el Centro Nacional de Inteligencia. Las estaciones se comunican a través de los satélites gubernamentales Spainsat y XTAR-EUR. (Jesús.R.G.)


Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook                      

El patrullero “Alborán” zarpa hacia Canadá para proteger caladeros.

El patrullero de la Armada “Alborán” zarpó el lunes desde Cartagena con destino Canadá, para proteger los caladeros de la zona de Terranova. España colabora con la campaña temporal de la Organización de Pesquerías del Atlántico Noroeste (NAFO) con varios buques de la Armada, que llevan a cabo tareas de inspección y vigilancia pesqueras. 

Además, ayudan en el mar a los pesqueros en la zona de los grandes bancos de Terranova. El ‘Alborán’, que cuenta con 37 personas a bordo, se integrará durante un mes y medio en la campaña y regresará a Cartagena el 24 de octubre. Durante la travesía entrará en los puertos de Punta Delgada en Isla de San Miguel en las Azores y Saint John’s  en Canadá para el descanso de la dotación y para el embarque y relevo de los inspectores de pesca de la NAFO. (Jesús.R.G.)
 
Fuente: http://www.onemagazine.es/

Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook