Páginas vistas en total

miércoles, 29 de abril de 2015

Misiles nucleares británicos en Gibraltar.

El submarino nuclear HMS Tireless.
El submarino nuclear HMS Tireless.

El diario británico Sunday Express informó hace unos días de la existencia de un plan en el ministerio de Defensa británico para convertir Gibraltar en una base para submarinos atómicos y almacén de los misiles nucleares que dotan a esos barcos. La base, cuyo coste de construcción ascendería a 4.000 millones de euros según las fuentes que cita el periódico, estaría destinada a sustituir a las actuales instalaciones de la Royal Navy en el río Clyde, donde se ubica uno de los principales centros de operaciones de los submarinos nucleares británicos de la clase Vanguard. 

Estos buques son los submarinos más modernos con los que cuenta el Reino Unido. Van armados con hasta 16 misiles nucleares Trident II D5, con una potencia de 3,8 megatones -316 veces la bomba de Hiroshima- y un alcance efectivo superior a los 12.000 kilómetros. Fuentes militares españolas, de alto nivel, conocedoras de esos proyectos británicos, cuentan que el gobierno gibraltareño, que preside Fabián Picardo, recibió positivamente la iniciativa de la base submarina y trasladó al Almirantazgo inglés que el Peñón no se opondría a albergar dichas instalaciones. 

Temor a la independencia de Escocia 
Tras el plan se encontraría el temor del Gobierno británico al posible resurgir del independentismo escocés, que complicaría la permanencia de instalaciones militares nucleares en dicho territorio, en las que hoy se custodia parte del arsenal nuclear del Reino Unido, entre ellos los misiles Trident. El ministerio de Defensa británico, a través de una nota pública, ha negado que ese plan esté en marcha. No obstante, según ha sabido El Confidencial Digital, las autoridades militares inglesas valoraron seriamente dicha posibilidad. 

Una delegación militar británica 
Según fuentes militares españolas, en contacto permanente con altos oficiales de la Royal Navy, en el último año se han producido al menos dos visitas reservadas a Gibraltar precisamente para evaluar la posibilidad de que el Peñón sustituya en el futuro a las instalaciones escocesas. 

Esas delegaciones estuvieron formadas, explican estas fuentes, por altos mandos de la marina británica. Sobre la mesa estaba, no solo la posible puesta en marcha del proyecto de base para submarinos y arsenal de misiles nucleares, sino que también se evaluó una posible ampliación de la zona de seguridad del puerto de Gibraltar donde suelen amarrar los buques militares británicos. 

Crearía tensiones con España 
Pese a que las autoridades de Gibraltar se mostraron dispuestas a colaborar con el proyecto, cuya construcción se alargaría durante una década, el ministerio de Defensa y la Royal Navy han descartado –al menos por el momento- el proyecto. Además del importante peso económico, se desechó por las consecuencias diplomáticas que tendría. Según las fuentes consultadas, en la decisión habrían tenido peso altos representantes del Foreign Office, que desaconsejaron el proyecto por el conflicto que supondría para las relaciones diplomáticas entre España y el Reino Unido. 

No es la primera vez que el Gobierno del Peñón muestra su disposición a aumentar el peso estratégico militar de Gibraltar. De hecho en verano de 2013, en plena escalada de tensiones con España en la verja, Picardo solicitó formalmente a la Royal Navy que se destinase una fragata de forma permanente al puerto de la colonia. Algo que no cuenta con el respaldo de los marinos ingleses. (Jesús.R.G.)


Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook                              

Navantia concluye la construcción de las doce lanchas de desembarco LLC para la Marina de Australia.


La última de las doce lanchas de desembarco LLC (LHD Landing Crafts), encargadas en 2011 por Australia para dotar sus buques anfibios LHD “Camberra” y LHD “Adelaide”, ha sido botada en los astilleros de Navantia en San Fernando. Una vez finalizada la construcción de esta última lancha, el lunes tuvo lugar el acto de puesta a flote, que consistió en su traslado mediante una plataforma móvil hasta la dársena del astillero, donde mediante una grúa pórtico fue llevada al agua. Igual que sucedió con las lanchas de la Armada española, estas doce lanchas para Australia han sido construidas en las instalaciones que tiene Navantia en la Bahía de Cádiz (San Fernando y Puerto Real), acumulándose en su construcción 350.000 horas de trabajo. Del total de doce lanchas, quedan por entregar en Australia las cuatro últimas, lo que está previsto se cumpla durante este verano. 
 
Hasta ahora se han ido entregando las lanchas con una antelación de tres meses sobre el calendario previsto.  Navantia entregó las primeras cuatro unidades LLC el mes de mayo del año pasado y el segundo grupo de cuatro lanchas llegó a Sydney el 5 de febrero. Las LCC son similares a las LCM-1E diseñadas por Navantia para la Armada española que las opera principalmente desde los buques de asalto anfibio Galicia y Castilla y que entraron en servicio en la Armada entre 2006 y 2008. 

Tienen una eslora de 23,30 metros, una manga de 6,40 metros, un puntal de construcción de 2,80 metros, están equipadas con dos motores diesel MAN de 809 Kw asociados a waterjets, combinación con la que alcanzan los 20 nudos de velocidad. Están diseñadas para desembarcar equipo pesado desde los buques anfibios hasta la línea de playa, siendo capaces de transportar un carro de combate del tipo Abrams en servicio en Australia o una compañía de fusileros, un camión con contenedor de 20 pies o diferentes combinaciones de vehículos, hasta una distancia de 190 millas. Al ser del tipo OTH (Over The Horizont), están capacidades para navegar a distancias superiores a las 20 millas hasta la costa, para lo que disponen de equipos de navegación propios. (Jesús.R.G.)


Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook                              

La BRIPAC certifica un Grupo Táctico de Alta Disponibilidad. Se produce el mayor despliegue de Helicópteros de las FAMET en muchos años.


Dos helicópteros de ataque Tigre despegaban sobre las siete de la tarde del día 27 de abril de una zona habilitada como aparcamiento de aeronaves en el Centro Nacional de Adiestramiento (CENAD) San Gregorio de Zaragoza. Lo hacían liderando una formación de aparatos de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (ET) que, personalmente, no había visto nunca en unas maniobras del Ejército de Tierra. Su cometido: Realizar una acción de reconocimiento zonal previa a una operación de asalto aéreo que buscaba tomar un punto que simulaba ser un puerto de un país invadido por un tercero al que se ayudaba a recobrar la calma. 

Para completar esta última acción, despegaban poco después, y en oleadas sucesivas, cinco aparatos de transporte pesado CH-47D Chinook, una decena de los de transporte medio AS-332 Super Puma y AS-532 Cougar, y media docena de helicópteros más que incluían los de tipo utilitario UH-1H, los de enlace BO-105 y alguno de los novedosos Eurocopter EC-135. Todo ese esfuerzo de aeronaves de despegue vertical, que superaba la veintena, volaba en benefició de los paracaidistas de una de las banderas de la Brigada Paracaidista (BRIPAC) Almogávares, uno de los pilares de Fuerzas Ligeras del ET. La operación simulada, pero con fases de fuego real especialmente vistosas y contundentes, contemplaba la toma de unas instalaciones simuladas al efecto de la práctica, un avance a pie para alcanzar una zona urbanizada donde se encontraba un enemigo de tipo asimétrico que había que neutralizar y hasta una acción posterior de establecimiento de posiciones de bloqueo, apoyados por un Escuadrón de Caballería, con las que impedir el avance de una fuerza enemiga conformada por elementos de oposición (OPFOR) del propio CENAD. 

Era la fase final de un despliegue realizado entre los días 20 y 30 de abril para certificar al Grupo Táctico de Alta Disponiblidad (GTAD) que quedará a disposición del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) durante el segundo semestre de 2015, tras finalizar un ciclo completo en el que se han adiestrado en diferentes capacidades para incidir en una mayor cohesión y potencial combativa. Paralelamente al supuesto descrito, y enmarcado también en el ejercicio LP Thunder I/2015, se encontraban en San Gregorio más paracaidistas de la BRIPAC, superando en total los 1600 hombres y mujeres de esa Brigada. Lo hacían en un ejercicio paralelo, que contó con previsiones de lanzamiento de personal en salto automático que tuvieron que cancelarse por el fuerte viento y de lanzamiento de cargas que sí llegaron a su objetivo, por el que se preparaba también a un Grupo Táctico Paracaidista Interarmas. Junto a los paracaidistas trabajaron también medios de las FAMET y aviones C-130H Hercules y CN-295 del Ejército del Aire. 


La cooperación también incluyo elementos terrestres como una partida de carros ligeros 8x8 Centauro con cañón de 105 milímetros del Regimiento de Caballería Ligero Acorazado (RCLAC) Lusitania nº 8, piezas artilleras de 155/52mm SIAC y radar Arthur de localización de objetivos aportadas por el Mando de Artillería de Campaña (MACA), piezas artilleras Oto Melara de 105/14 desplegadas por una Batería de la Guardia Real y medios EW (Electronic Warfare) del Regimiento de Guerra Electrónica nº 31, Unidad esta última que también tuvo una significativa aportación en tareas de ciberdefensa asociadas a las redes de enlace empleadas entre las unidades participantes. 

Importante en estos ejercicios han sido las diferentes prácticas de la BRIPAC que han implicado, pese a que las condiciones meteorológicas y sobre todo el viento han incidido en la cancelación de parte de los lanzamientos aéreos, la realización de trescientos cincuenta saltos en la modalidad automática y ciento veinte en la manual, los ejercicios de tiro con medios orgánicos de la Brigada, que incluyeron misiles “Spike”, morteros medios de 81mm y piezas “Light Gun” L119 de 105mm -por cierto, ya validadas para usar nuevas municiones de alcance extendido-, o las cooperaciones para integrar observadores de fuego aéreo adscritos al ejercicio EIOFAS I/15. 

Las jornadas han servido para validar las capacidades de los órganos de Mando y Dirección, apoyados por redes de Mando y Control y enlaces por satélite, y verificar el potencial de las unidades paracaidistas, caracterizadas por un nivel de adiestramiento muy consistente y variado, para enfrentarse a enemigos convencionales, grupos de terroristas o hasta organizaciones mafiosas, amenazas que fueron simuladas para la ocasión de forma especialmente realista; también, se ha demostrado el “poder” de las FAMET para generar estructuras y recursos ad hoc con los que apoyar a unidades de carácter convencional ante situaciones, como la simulada, en las que el enemigo es tanto convencional como asimétrico y se encuentra en una localización alejada a la que hay que proyectarse empleando distintos tipos de aeronaves. (Jesús.R.G.)


Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook