Páginas vistas en total

lunes, 28 de marzo de 2016

¿Por qué hay dos buques de guerra españoles en el Mar Báltico?

La libertad de navegación y la protección de las rutas de tráfico naval son fundamentales para el desarrollo económico de los países. De hecho, según los datos que maneja la Alianza Atlántica, un 85 por ciento del comercio mundial de materias primas y productos manufacturados, así como la mitad del comercio mundial del petróleo, se desarrolla a través de las denominadas autopistas del mar. Ésta es la razón por la que la OTAN, comprometida en defender los intereses de los países que la forman, tiene de forma permanente en el mar cuatro agrupaciones navales, que según las necesidad o la estrategia de la organización supranacional, se van desplazando de unos mares u océanos a otros. Las dos primeras agrupaciones (SNMG1 y SNMG2) están conformadas por todo tipo de buques de guerra. Las otras dos (SNMCMG1 y SNMCMG2), únicamente por buques cazaminas. Pero la liberad de navegación no es la única razón de ser de estos cuatro grupos navales de la OTAN, que también cumplen con otro tipo de objetivos. Por ejemplo, la disuasión y la defensa colectiva. 

Su mera presencia en el mar sirve para impedir que cualquier posible enemigo se piense muy mucho la posibilidad de atacar o poner en dificultades a cualquier país de la alianza utilizando medios navales. También sirve para la gestión de crisis, ya que estas unidades navales pueden intervenir rápidamente en cualquier situación de excepción, colaborando con rapidez, por ejemplo, en la aplicación de embargos de armas, la realización de operaciones de interdicción marítima, la lucha contra el terrorismo o la prestación de asistencia humanitaria, ya sea por secuelas de un conflicto bélico o de un desastre natural. En esta línea, hacen palpable la presencia de la Alianza Atlántica en el mundo y permiten asimismo realizar visitas rutinarias de diplomacia en diferentes países, además de facilitar la interoperatividad de las fuerzas navales de los países aliados, que aprenden a compenetrarse con buques de guerra de todos los países y realizan constantes ejercicios militares conjuntos, ayudando al adiestramiento. 

Las agrupaciones navales de la OTAN están conformadas de forma rotatoria por buques de diferentes países en periodos de tres o cuatro meses y comandadas durante un año entero por almirantes de países aliados. Desde mediados del pasado mes de diciembre el contraalmirante español José Enrique Delgado Roig está al mando de la Agrupación Naval Permanente número 1 ( SNMG1) y su Estado Mayor se encuentra a bordo de la fragata F101 Álvaro de Bazán, cuyo comandante es el capitán de fragata Iñaki Paz García. Durante un plazo de dos meses y medio, efectivos desde mediados de enero, también se ha integrado el A-15 Cantabria, un moderno Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC). Ambos buques españoles se encuentran navegando actualmente en Aguas del Mar Báltico, después de pasar algo más de un mes en el Mar del Norte. (Jesús.R.G.)


Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook                              

¿Por qué hay cazas de combate españoles en Lituania?

 
El 29 de mayo de 2004, Lituania, Estonia y Letonia sellaron su entrada en la Alianza Atlántica, en el marco de la quinta expansión, en la que también ingresaron otros cuatro países que habían formado parte del Telón de Acero durante la Guerra Fría: Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia y Rumanía. Previamente, en 1999, lo habían hecho otros tres países del Este: Hungría, Polonia y República Checa. Posteriormente, en 2009, lo harían Croacia y Albania. El control del espacio aéreo soberano de cada país miembro es una cuestión vital para la OTAN, que siempre, desde el punto de vista defensivo, mantiene una vigilancia constante y un control del espacio aéreo aliado durante las 24 horas de los 365 días del año. Sin embargo, hay países que por su reducido tamaño o por el alto coste económico que supone mantener una fuerza aérea, no tienen la posibilidad de garantizar la seguridad de su propio espacio aéreo. 

Para estos casos, la Alianza Atlántica cubre estas deficiencias a través de las denominadas misiones de Policía Aérea y, una de ellas, es la del Báltico, que se encarga de controlar el espacio aéreo de las tres pequeñas repúblicas bálticas. Para ello, en rotaciones de cuatro meses (tres meses en las primeras misiones), los países europeos de la OTAN con capacidad aérea envían destacamentos a las bases aéreas de Siauliai (Lituania) y Ämari (Estonia). La actual es la 40º rotación que harán las aeronaves de la OTAN y las Fuerzas Armadas españolas participan por tercera vez en esta misión. La primera, con carácter ordinario, fue en 2006 (agosto-noviembre), cuando cuatro cazas Mirage F-1 fueron desplegados en la misma base lituana que ahora, en Siauliai. La segunda fue durante el año pasado, con carácter extraordinario debido a la situación de crisis en Ucrania, cuando cuatro Eurofighter Typhoon fueron desplegados en la base de Ämari (Estonia). 

Ésta es la primera vez que los militares españoles están al mando de la misión, pues en anteriores ocasiones han dependido del mando de otros países aliados. El actor secundario en esta rotación es Bélgica, cuya fuerza aérea tienen cuatro cazas F-16 desplegados en Ämari. Precisamente, Bélgica fue el país que entrenó la misión de Policía Aérea del Báltico en marzo de 2004, con el despliegue del mismo tipo de cazas que tienen ahora mismo. La del Báltico no es la única misión de Policía Aérea de la OTAN. Por ejemplo, el espacio aéreo de Luxemburgo está controlado permanentemente por la Fuerza Aérea belga, mientras que los cielos de Eslovenia y Albania están protegidos de forma permanente por cazas de combate italianos. La misión de Policía Aérea es Islandia también es rotativa, como la del Báltico, pero en ella nunca han participado cazas españoles. (Jesús.R.G.)

Puedes seguir todas mis noticias a traves de mis paginas Twitter y Facebook