jueves, 26 de julio de 2018

Rusia rechaza la invitación para que sus buques de guerra vuelvan a Ceuta.


La estampa de marinos rusos paseando por las calles de Ceuta, vestidos con sus características camisetas a rayas horizontales  azules y sus enormes gorras de plato, ya forma parte del pasado desde octubre de 2016. Y no volverá en un futuro. Al menos eso es lo que le trasmitió el gobierno ruso al español este mismo año, cuando desde se trató de revertir la situación a la inmediatamente anterior a la ‘crisis del Kuznetsov’. 

Pero, según confirman fuentes diplomáticas a Confidencial Digital, todas las gestiones han sido infructuosas. Lo que cuentan estas voces es que España planteó a Rusia la posibilidad de abrir una “nueva época” en lo referente a las escalas en Ceuta. Sin embargo, según estas fuentes próximas a dichas conversaciones, la respuesta rusa fue tajante: Ya no consideran ningún puerto español como ‘amigo’ de cara a realizar reabastecimientos o dar descanso a las dotaciones de sus buques.

El enfado ruso 
Las escalas rusas en Ceuta se convirtieron en algo habitual a partir de 2010. La Armada rusa contemplaba la bocana ceutí como un ‘puerto amigo’. Y durante casi seis años se produjeron más de sesenta escalas de buques logísticos, cruceros de guerra o submarinos. Durante todo este tiempo las únicas protestas que se registraron por el paso de los barcos rusos provenían de Gibraltar. Colonia que, por otra parte, acogía con los brazos abiertos a unidades de la flota pesquera estatal de la URSS durante los años sesenta y setenta. La fuerza de las protestas fue creciendo gracias al apoyo de un conglomerado de lobbys bien asentados en Londres y Washington, hasta que por fin llegó octubre de 2016. En plena campaña bélica de Rusia en Siria, una gran flota naval con el portaaviones ‘Almirante Kuznetsov’ partió del puerto ártico de Severmorsk rumbo a la costa siria. Se preparaban para el asalto a Alepo, tomada por fuerzas rebeldes a Al Assad en 2013.

BUQE

La armada rusa, a través del Ministerio de Exteriores y el de Defensa, habían solicitado oficialmente el permiso para al menos tres de sus buques -escoltas y de reaprovisionamiento- realizasen una parada para pertrecharse y dar descanso a sus dotaciones en Ceuta. Como había ocurrido antes en decenas de situaciones se concedió el permiso. Un trámite que ya se había convertido en una mera formalidad. Sin embargo, desde Estados Unidos y el Reino Unido comenzaron a llegar críticas a la escala de la flota rusa. El ministro de Defensa británico, Michael Fallon, se mostró “extremadamente preocupado de que algún país de la OTAN considere prestar asistencia a la flota rusa que puede acabar bombardeando a civiles en Siria”. La administración Obama no fue tan clara, pero también respaldaba el veto a la escala en un puerto que, por otra parte, está fuera del paraguas de la OTAN.

España se mantuvo firme en su decisión de permitir la escala hasta que el propio secretario general de la OTAN aseguró que en la Alianza estaban “preocupados” con la posibilidad. El gobierno intentó salir del embrollo ofreciendo a Rusia la posibilidad de “retirar” voluntariamente la solicitud de escala y así no tener que denominarlo veto. Y así ocurrió. La embajada comunicó que la flota rusa no haría escala en Ceuta. Pero según admitieron entonces fuentes próximas al Gobierno de Mariano Rajoy a ECD el movimiento provocó un enfado importante entre la diplomacia rusa. Un enfado que aún sigue latente.

Malestar en Ceuta
Donde más notan la ausencia de los marinos rusos es obviamente en Ceuta. Los comercios y locales de la ciudad autónoma cifraban en decenas de miles de euros de ingresos cada escala rusa. Según admiten fuentes del gobierno local a ECD, los responsables municipales han recogido críticas y muestras de malestar entre el sector comercial de la ciudad por la pérdida de las visitas rusas. Críticas que también han llegado a oídos de la Autoridad Portuaria ceutí.

Los comerciantes ceutíes recuerdan que mientras ellos han dejado de ser visitados por marinos rusos, con los que nunca hubo problema alguno, hay ciudades andaluzas que han seguido recibiendo a buques de otros países. El pasado fin de semana, por ejemplo, Málaga recibió la visita del portaaviones norteamericano USS Iwo Jima. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://www.elconfidencialdigital.com/

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El Gobierno aprobará de inmediato el sobrecoste del submarino S-80.




El Consejo de Ministros dará luz verde este viernes, o a más tardar el próximo, al incremento del techo de gasto del submarino S-80, cuyo coste aumentará en 1.772 millones de euros, pasando de 2.132 millones de presupuesto inicial a 3.907. Así lo ha anunciado esta mañana la ministra de Defensa, Margarita Robles, durante su visita a la base de submarinos de Cartagena (Murcia). La ministra ha justificado la inversión alegando que los cuatro nuevos submarinos, que la Armada debe recibir entre 2022 y 2027, son "indispensables" para el cumplimiento de las misiones que tienen encomendadas las Fuerzas Armadas y los compromisos internacionales de España, además de aportar carga de trabajo al astillero público Navantia. La ministra ha atribuido el "retraso importante" en la entrega de los submarinos (una década) a los "fallos" en su diseño, que llegó a acumular un sobrepeso de 125 toneladas que comprometía su flotabilidad. 
Respecto a la adaptación de la infraestructura de la base, ha asegurado "que las obras del muelle estaban previstas desde el inicio del proyecto", antes de que se detectara el sobrepeso. Según la Armada, las obras de infraestructura estaban previstas desde el inicio del proyecto, pero el alargamiento del muelle se decidió después de que hubiera que prolongar en 10 metros la eslora del submarino para compensar el sobrepeso. El alargamiento se decidió "con el objetivo de proteger su popa y su hélice", ya que el muelle mide unos 78 metros y el nuevo submarino, rebautizado como S-80 Plus, medirá 81. La Armada asegura que las obras de infraestructura costarán 16 millones de euros, de los solo 263.250 corresponderían al alargamiento del muelle por el cambio de diseño del submarino. Acompañada por el jefe del Estado Mayor de la Armada, el almirante Teodoro López Calderón, la ministra ha visitado también el simulador del S-80 y ha subido a bordo del S-74 Tramontana, el único que los tres submarinos todavía en servicio que se encuentra operativo en estos momentos. Además de dar vía libre al nuevo techo de gasto del S-80, el Gobierno tiene previsto aprobar antes de vacaciones otros tres programas de defensa que considera urgentes:

- La modernización de los helicópteros de transporte pesado Chinnok, por 819 millones. La urgencia deriva de que se acaba el plazo para incluir a los helicópteros españoles en un contrato negociado por el Ejército estadounidense con la empresa Boeing.

- La segunda fase de los helicópteros de transporte medio NH-90, por 1.450 millones. Defensa podría enfrentarse al pago de penalizaciones multimillonarias si no adquiere ya los aparatos de Eurocopter, filial de Airbus.

- Los dos nuevos satélites de comunicaciones, que deben estar operativos en 2022 y 2024 para sustituir a los actuales, al final de su vida operativa. Defensa firmará un convenio como usuario con la empresa que los operará, Hisdesat, de la que es accionista. (Jesús.R.G.)

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Navantia San Fernando entrega este viernes a la Armada el BAM 'Audaz'.

El BAM 'Audaz', durante las recientes pruebas de mar en aguas de la Bahía.

Navantia hará entrega este viernes en el astillero de San Fernando a la Armada Española del Buque de Acción Marítima (BAM) Audaz, el quinto de su serie cuya botadura se produjo el pasado 30 de marzo con el amadrinamiento de la entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. 

La construcción de este buque ha supuesto 1,1 millones de horas de trabajo para los astilleros de la Bahía de Cádiz. El acto comenzará a las 12:30 horas en La Carraca. Cabe recordar que este buque y un sexto (Furor) forman parte de la extensión de la primera serie de los BAM iniciada en agosto de 2006. La orden de ejecución de la extensión del programa de los BAM fue firmada en diciembre de 2014. La puesta de quilla del BAM Audaz tuvo lugar el 29 de abril de 2016, siendo el tercer buque de la Armada con este nombre. Los dos primeros fueron destructores, el primero de los cuales prestó sus servicios entre 1898 y 1924, y el segundo desde 1953 hasta 1974. Fue en 2006 cuando se encargó a Navantia la primera serie, que se concluyó en el año 2012 tras la construcción y entrega a la Armada Española de cuatro BAM (Meteoro, Rayo, Relámpago y Tornado). Los BAM se caracterizan por ser unos modernos buques con avanzada tecnología, de tamaño moderado, altas prestaciones, gran versatilidad en cuanto a misiones, alto nivel de comunalidad con otros buques de la Armada y coste de adquisición y ciclo de vida reducido. 

El Audaz incorpora todas las medidas en materia de normativa Marpol sobre medio ambiente, como son los nuevos motores propulsores, auxiliares y de emergencia, así como la planta TAR de tratamiento de aguas residuales. Asimismo, incorpora mejoras encaminadas a la disminución del peso, nuevos equipos derivados de la obsolescencia, adecuación para una dotación mayor y la aplicación de la normativa actualizada sobre prevención y seguridad operativa. El BAM tiene 93,9 metros de eslora; 14,2 metros de manga; 7,2 metros de puntal y un desplazamiento a plena carga de 2.765 toneladas. Entre sus misiones principales figuran las de protección y escolta de otros buques, control del tráfico marítimo, así como el control y neutralización de acciones terroristas y de piratería. También las operaciones contra el narcotráfico y el tráfico de personas, de rescate y salvamento marítimo, de apoyo a situaciones de crisis y ayuda humanitaria. (Jesús.R.G.)


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