sábado, 29 de septiembre de 2018

Navantia reedita un pulso a dos en el concurso de las fragatas canadienses.



En el terreno doméstico, Navantia aguarda con expectativa que antes de que finalice el año el Gobierno central ponga la fecha para la firma del acta de ejecución de las futuras fragatas para la Armada española, la F-110. Es una de las joyas de la corona de la cartera de pedidos sobre la que descansa el plan industrial diseñado para los astilleros públicos para los próximos cuatro años. Sin embargo, con la mirada puesta en el exterior, Canadá es uno de los países que, a corto plazo, resolverá un importante concurso en el que participan los astilleros españoles. 

¿En qué fase se encuentra la licitación y con quién compite Navantia?
La empresa que preside Susana de Sarriá se encuentra en la lista corta del concurso abierto por la Marina de Canadá para la construcción, en el país, de quince fragatas para su Armada. Concurre en alianza con Saab Australia y CEA Technologies, y se enfrenta a BAE Systems que lidera un consorcio junto a Lockheed Martin Canadá y a otros grupo encabezado por Alion Canadá. Los licitantes presentaron a principios de agosto sus respectivas propuestas técnicas y económicas a la Defensa del país. Sea cual sea la oferta ganadora, los barcos se construirán en el astillero de Irving Shipbuilding Industries. Los medios especializados del país sostienen que, la competición real se dirime entre Navantia y la británica BAE Systems.

¿Cuáles son las previsiones de resolución?
Si se cumplen las previsiones que se manejan, el Gobierno canadiense anunciará el grupo seleccionado a finales de este mismo año, es decir, en menos de tres meses y a partir de entonces comenzarán las negociaciones para la firma del contrato. 

¿De resultar vencedora, de qué se ocuparía Navantia?
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Sería la suministradora del diseño -basado en la F-105, la fragata más moderna de la Armada española-, y se ocuparía de la transferencia tecnológica y la asistencia técnica, como en otros concursos similares. El más reciente ganado con este tipo de licitación, el del megabuque diseñado para la Armada de Turquía. 

¿Cuál es el posicionamiento actual?
Se repite el duelo entre las firmas española y británica, cuando aún escuece la herida de la pérdida del contrato para la construcción de nueve fragatas para la Armada de Australia, que le arrebató BAE Systems. A mediados de agosto volvieron a dispararse las alarmas en el concurso canadiense, cuando el Gobierno abrió un nuevo plazo para que los contendientes se ajustasen a los requisitos del concurso, si en algún caso no se ceñían a ellos. Medios locales manifestaron entonces sus temores a que ello respondiese a una maniobra orquestada por Irving Shipbuilding Industries para beneficiar a la compañía BAE Systems, con la que había colaborado en otras ocasiones anteriores. 

¿Puede volver a influir el Brexit en este concurso?
Los lazos históricos entre Reino Unido y Canadá y el proceso de Brexit del primero planean -como ya sucedió en Australia- sobre el concurso, en el que, una vez más, los expertos del país inciden en la fortaleza técnica de la propuesta de Navantia. (Jesús.R.G.)


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