miércoles, 7 de noviembre de 2018

Noruega (VI): artilleros antiaéreos de San Roque a -17ºC.

Noruega (VI): artilleros antiaéreos de San Roque a -17ºC

Una de las particularidades del despliegue español en las maniobras “Trident Juncture 18” de la OTAN en Noruega, que terminan este miércoles, ha sido la participación de la artillería antiaérea. Rara vez se suele desplegar a maniobras o misiones en el exterior, salvo la contada excepción de la misión -también de la Alianza Atlántica- de la batería de misiles Patriot en Turquía. Al mando de la Unidad de Defensa de Artillería Antiaérea “Halcón” se encuentra el comandante Sergio García Ruiz. 

En el país escandinavo lidera un grupo de 102 efectivos, procedentes del Grupo de Artillería Antiaérea I/74, con base en San Roque (Cádiz). Curiosamente este grupo fue el encargado de abrir misión en Turquía en 2015 (con los misiles Patriot, ya que aún se encontraban en esa unidad, ahora están en Valencia en el RAAA 73). Con él repasamos los pormenores de la misión y despliegue en una de las zonas más inhóspitas de Noruega: el centro del país, cerca de la localidad de Hjerkinn (centro de Noruega), que alejado de la costa cuenta con temperaturas extrema.

– ¿Cuál ha sido vuestro cometido en el ejercicio “Trident Juncture 18” de la OTAN?
– Nuestro cometido principal era la integración del Sistema de Defensa Aéreo (SDA) y a su vez dar cobertura a una unidad del mando componente terrestre como ha sido la Brigada Multinacional. Destacar que hemos sido la única unidad de la OTAN capaz de hacer este doble cometido. Asimismo hemos sido la primera unidad en conseguir la integración con el SDA y hemos aportado experiencia y enseñanza al resto de países y resto de artillería antiaérea de la OTAN.
– ¿Qué aviones os han puesto a prueba?
– Principalmente aviones Tornado alemanes, F-16 o F-18 estadounidenses, Harrier británicos… Estamos contentos con el desarrollo de los ejercicios: tuvimos un 95% de acierto en derribo de aviones una vez que se adentraban en nuestro radio de acción. El sistema Hawk ha demostrado su potencial.
– ¿Cómo fue vuestra integración en el Sistema de Defensa Aéreo de la Alianza?
– Nosotros nos integramos en el SDA a través del DARS (iniciales en inglés de Centro de Control Aéreo Desplegable) que había en la base aérea de Orland, para ello disponíamos del equipo técnico del capitán Benítez Romero (Central de Operaciones Hawk) y de un equipo de Transmisiones de la Unidad de Transmisiones del Mando de Artillería Antiaérea al mando de la teniente Briones, que materializaron el enlace a través de nuestra OC Hawk (Central de Operaciones Hawk) mediante comunicaciones vía satélite.

Batería de misiles antiaéreos Hawk desplegada en las maniobras de la OTAN en Noruega

– ¿Qué material habéis desplazado hasta Noruega? Es decir, ¿en qué consiste una unidad de artillería antiaérea? ¿Número de efectivos?
– Para poder cumplir la misión, la artillería antiaérea doctrinalmente la forma una Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA) o Cluster en inglés. La UDAA Halcon se compone de:
1. Mando (el mismo comandante Sergio García Ruiz)
2. Núcleo de Mando y Control: formado en base a la unidad que se encomienda la misión, en este caso el GAAA I/74 que reside en San Roque y se compone de: FDC / Central de Operaciones Hawk: batalla en tiempo real, enlace voz y datos con Dars. El FDO (Oficial Director de Fuegos) en el caso que nos ocupa es un Capitán y CIO/CPL: Centro de Informaciones y Operaciones y Centro de personal y logística, como su nombre indica la misión es operaciones futuras y coordinar movimientos logísticos y asuntos de personal. Aquí encontramos un Capitán para CIO y otro para CPL.
3. Núcleo de fuego: una Batería de misiles Hawk perteneciente al GAAA I/74. Un capitán manda la Batería.
4. Núcleo de Servicios: en este caso un pequeño equipo de Batería de Servicios del GAAA I/74 al mando de un Teniente.
5. Núcleo de Transmisiones: al mando de una Teniente perteneciente a la Unidad de Transmisiones de Artillería Antiaérea UTMAAA de Sevilla.
Traducido a vehículos hablamos de 37 vehículos entre ligeros y pesados.

Radar de la unidad de artillería antiaérea del Ejército en Noruega

– ¿Qué tipo de maniobras habéis llevado a cabo?
– Para preparar «Trident Juncture», tuvimos un ejercicio de tiro Hawk, que tuvo lugar el pasado junio en Médano del Loro (Huelva). Esa fue la certificación oficial para las maniobras en Noruega. Asimismo los vehículos han sufrido una adaptación al frío para poder prepararlos a las duras temperaturas de Noruega y el personal de la UDAA ha pasado por un periodo de adiestramiento operativo, con distintos ejercicios de instrucción y adiestramiento y teóricas para prepararnos para los hitos que se marcaron.
– Rara vez despliega una Unidad de Defensa de Artillería Antiaérea del Ejército en misiones exteriores (al margen de los Patriot en Turquía, claro está). ¿Qué lecciones aprendidas os traéis de vuelta a casa?
– Para nosotros, los artilleros, es raro que no se cuente más con nosotros, ya que somos un factor importante a tener en cuenta: damos protección antiaérea de quien se nos ordene, esa es nuestra misión principal, teniendo como otras secundarias, contribuir a la RAP (“recognised air picture”) del sistema de defensa aéreo. Lecciones aprendidas nos llevamos muchas como la activación y arranque tanto de grupos electrógenos y vehículos y mantenimiento en temperaturas por debajo de cero (hemos llegado a estar a -17 grados), el impacto de las bajas temperaturas en la solución de averías tanto del sistema como de vehículos y, sobre todo, la adaptación del personal a un clima tan exigente.


Instalación de la unidad en la localidad de Hjerkinn, donde se alcanzaron -17ºC / ET

– ¿Cómo ha condicionado el escenario “gélido” vuestra actividad y el del material desplegado? Imagino que teniendo como base San Roque (Cádiz), algo diferente habrá resultado.
– Al empezar el día, nuestra principal tarea era la comprobación de niveles y posterior arranque para su calentamiento, hablamos de sistemas que necesitan tiempos de calentamiento de unos 30 minutos, esta tarea cobró especial importancia los algo más de dos días que estuvimos a -17 o -16 grados. Muchos vehículos y grupos se resistían a arrancar teniendo que calentarlos previamente con los que teníamos ya arrancados. Aquí cobra especial importancia los turbocalores que nos sacaron de más de un apuro, a esto hay que añadir días de nevada lo que alargó los tiempos de calentamiento. Mención especial es el personal,que  se han portado como auténticos profesionales, hablamos de gente que es oriunda de la zona del campo de gibraltar, las temperaturas en invierno es raro que bajen de los 15 grados. Aun así los días mas exigentes, cuando se estaba realizando cualquier tarea, más de 5 minutos seguidos no se podía estar a la intemperie trabajando, teníamos las tiendas calefactables para poder entrar en calor rápidamente.
– ¿Qué importancia tiene esta capacidad para los Ejércitos?
– Como dije antes, la artillería antiaérea merece tenerla en cuenta y así está siendo en escenarios como Turquía. La protección de los cielos es fundamental para cualquier maniobra y para ello es necesario que tanto en el planeamiento como en la ejecución esté integrada para asegurar una mejor eficacia y eficiencia. (Jesús.R.G.)

Grupo de la unidad de artillería antiaérea desplegado en Noruega 


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Noruega (V): Los carros Leopardo del Ejército contra “marines” en Oppdal.

Noruega (V): Los carros Leopardo del Ejército contra “marines” en Oppdal

Las tropas españolas desplegadas con la fuerza de reacción rápida de la OTAN ya avanzan hacia la localidad de Dallholen, en el centro de Noruega. El enemigo retrocede y “el objetivo de liberar este país fundador de la OTAN de la fuerza invasora parece más cercano”, afirmaron ayer a ABC fuentes militares sobre el terreno. Tras 24 intensas horas de batalla en el aeropuerto de Oppdal, donde tres carros de combate Leopardo del Ejército español resistieron el empuje enemigo, los nueve vehículos de combate Pizarro del grupo táctico mecanizado “Lepanto” ya dan por conquistada la posición de Folldal, a 70 kilómetros al sureste de Oppdal. Sin bajas en las refriegas, los 187 efectivos de la Brigada “Guzmán el Bueno” X, con base en Cerro Muriano (Córdoba), prosiguen su camino entre el inhóspito frío cercano al Ártico.


Este podría ser el inicio de una noticia de un conflicto real, sin embargo, como habrá deducido el lector, es el resultado del ejercicio militar que llevan a cabo las tropas españolas desplegadas en Noruega en las mayores maniobras de la OTAN desde el fin de la Guerra Fría. En total, 50.000 efectivos de 31 países –todos los de la Alianza Atlántica y Suecia y Finlandia, países no miembros- participan desde el pasado 25 de octubre y hasta pasado mañana. “La estrategia que hemos seguido ha consistido en dejar que el enemigo ganase terreno en una primera fase de retardo. Queríamos que se adentrase para luego contraatacar”, apunta el capitán Luis Fernando Velasco, jefe de la compañía mecanizada desplegada.  Por cierto, enfrente han tenido como enemigo simulado a los “marines” de EE.UU., con efectivos de su Segundo Cuerpo Expedicionario que ha desplegado sus carros de combate Abrams.


Natural de Puente Genil (Córdoba), los -20 grados centígrados vividos en la noche de Halloween permanecerán por siempre en su memoria. Por las mañanas al menos nos movemos entre 0 y 1 grado, apunta. Desplegados con su propio material de la Brigada X, el capitán Velasco apunta que estas maniobras sirven para trabajar en un entorno internacional y, sobre todo, poner a prueba tácticas de combate en frío: “Una de las lecciones aprendidas puede ser los problemas que nos podemos encontrar con nuestros vehículos de combate en superficie de hielo”. Algún patinaje sin importancia ha habido. Además, es fundamental carburante especial y líquido hidráulico. Junto a los soldados del Ejército de Tierra, también despliegan efectivos del Ejército del Aire con seis F-18 “Hornet” desde la base de Bodo (en el norte, dentro del Círculo Polar Ártico) y las fragatas Cristóbal Colón y Navarra. En total, 1.800 efectivos españoles.


“Los dos buques están integrados en la Agrupación Naval Permanente de la OTAN 2, por lo que los ejercicios que hacen en Trident Juncture tienen una doble finalidad, por un lado adiestramiento propio de la unidad (seguridad interior, zafarrancho de combate…) y, por el otro, mejorar la integración con unidades navales de otros países, con la finalidad de depurar los procedimientos y mejorar la interoperabilidad, ya que en la mar todos hablamos la misma lengua”, explican fuentes del Estado Mayor de Defensa cuando son preguntadas sobre la participación de los buques en “Trident Juncture 2018”. 

Otro de los protagonistas españoles del ejercicio es el coronel Luis Villar, jefe del destacamento aéreo del ejercicio en Kallax (Suecia). Este país escandinavo y Finlandia (Rovaniemi) acogen dos bases aéreas al margen de las tres noruegas (Orland, Stravenger y Bodo) desde las cuales proyectar cazas de combate durante el ejercicio. Bajo el mando del coronel Villar se encuentran 18 aviones F-16 Falcon y dos aviones cisterna KC-135 de EE.UU. El reto es interoperar entre diferentes países, explica. Sobre las maniobras que dirige, informa que están encaminadas a apoyar unidades terrestres en suelo noruego y efectuar simulacros de defensa, ataque y, sobre todo, las llamadas misiones de supresión de defensas antiaéreas enemigas (SEAD, en inglés). (Jesús.R.G.)


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