martes, 2 de abril de 2019

Finaliza el ejercicio Sirio 2019.

Plataforma de la base aérea de Zaragoza

El Ejército del Aire ha dado por concluido el ejercicio Sirio, el más importante y complejo de los que realiza en el transcurso del año, para adiestrar y preparar a sus unidades para su participación en las distintas misiones. Para la realización del Sirio 19, el Mando Aéreo de Combate ha creado un escenario ficticio en el que la relación entre dos países imaginarios, Nordia e Iberness, evoluciona desde una situación de crisis hasta un conflicto armado. Este escenario ha permitido a un gran número de unidades del Ejército del Aire, así como a la Brigada Paracaidista (BRIPAC) del Ejército de Tierra, y al portaeronaves Juan Carlos I de la Armada, integrarse de manera coordinada para la ejecución de una gran variedad de misiones. También han participado efectivos de Francia y EEUU.

Uno de los objetivos de este ambicioso ejercicio ha consistido en la realización de una operación de evacuación de no combatientes de un territorio en conflicto. Con la participación del Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo, del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas y de la BRIPAC, se llevó a cabo una operación para las que nuestras Fuerzas Armadas deben estar permanentemente preparadas. En esa operación participaron medios aéreos de transporte, así como aeronaves de caza, que proporcionaron la necesaria protección aérea del personal evacuado. Por otra parte, para reforzar la capacidad expedicionaria del Ejército del Aire, el Sirio 19 ha incluido el establecimiento de una base aérea de despliegue en Zaragoza. Para este objetivo del ejercicio se ha simulado el despliegue a un aeródromo con capacidades limitadas, en el que se establece una base aérea modular que permita el apoyo continuado a las operaciones aéreas. 

Esta base de despliegue ha permitido el adiestramiento en un escenario realista, en particular de las unidades de protección de la fuerza. Por último, se ha desarrollado de manera satisfactoria una campaña de lanzamiento real de armamento aire-suelo, tanto de día como de noche, haciendo un profuso uso de equipos de visión nocturna. Aviones de todas las alas con capacidad aire-suelo han participado en esta fase, reproduciendo un escenario de combates intensos en el que ha destacado la precisión del armamento empleado. De esta manera, tras 15 días de ejercicio, y la participación de varios miles de personas, 55 aeronaves han retornado a sus bases de origen con la satisfacción de haber realizado el ejercicio aéreo del año, en espera del próximo, que a buen seguro, variará en su escenario y objetivos. (Jesús.R.G.)

Fuente: http://www.ejercitodelaire.mde.es/

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Así ha sido la guerra total entre Iberness y Nordia, el más complejo y ambicioso ejercicio del Ejército del Aire.

El Ejército del Aire ha narrado diariamente los ejercicios de Sirio 2019, uno de los más complejos y ambiciosos del organismo de los últimos años. El ejercicio se ha ambientado en un escenario ficticio en el que la situación política y militar entre dos países, Nordia e Iberness, evoluciona desde la crisis hasta el conflicto. Esa ambientación ha permitido llevar a cabo el adiestramiento de una gran variedad de misiones y operaciones, algunas de las cuales no se habían ejercitado con anterioridad en territorio nacional. Los movimientos aéreos previos comenzaron el domingo 17 de marzo. Ocho Eurofighter del Ala 11 de Morón de la Frontera (Sevilla) llegaron hasta la base aérea de Matacán (Salamanca), apoyados por un A-400M del Ala 31 de Zaragoza. 


Los C-295 del Ala 35 de Getafe, cinco Eurofighter del Ala 11 y ocho Eurofighter del Ala 14 de Albacete se desplegaron en la base aérea de Zaragoza. Una vez comenzado el ejercicio, además de las misiones de defensa del espacio aéreo nacional, se ha realizado una operación de evacuación de no combatientes (NEO). Esta operación ha estado liderada por el Ejército del Aire pero ha participado también una fuerza conjunta con el Ejército de Tierra. Para la realización de esta operación NEO se ha elegido el Aeropuerto de Burgos y se ha contado con la participación de varias unidades: Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC), Unidad Médica de Aeroevacuación (UMAER), Unidad Médica Aérea de Apoyo al Despliegue (UMAAD Zaragoza), Ala 31, Ala 35, Ala 14 y Ala 15. Además de la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra. Al mismo tiempo que se desarrolla esta operación, el Sirio ha puesto a prueba la capacidad expedicionaria del Ejército del Aire, mediante el establecimiento de una base de despliegue (DOB), instalada en el interior de la base aérea de Zaragoza. 

 Durante la segunda semana, entre el 25 y el 29 de marzo, las fuerzas participantes han seguido operando desde la DOB en la base aérea de Zaragoza, y se ha llevado a cabo una campaña de lanzamiento de armamento real, tanto diurno como nocturno en el Polígono de Tiro de Bardenas. El ejercicio contó además con la participación de aviones Eurofighter y un P3M del Ala 11, F-18 del Ala 12, C-101 del Grupo de Escuelas Matacán, y T.12 Aviocar del Ala 37. La Armada, por su parte, ha participado con el buque anfibio portaeronaves Juan Carlos I, aportando las capacidades de los medios embarcados de la 9ª Escuadrilla de Aeronaves. El Sirio 19 se ha ejecutado en el espacio aéreo del norte de la Península Ibérica y en diversas localizaciones como Zaragoza, Madrid, Burgos, Soria, Valladolid, Salamanca, golfo de Vizcaya y Polígono de Tiro de Bardenas Reales (Navarra). Lo más curioso es que el Ejército del Aire lo ha “retransmitido” en directo a través de su cuenta de Twitter. Por ejemplo, el pasado día 23 la cuenta de Twitter escribió un post acompañado de un vídeo de Youtube en el cual se mostraba la evacuación del personal no combatiente que se encontraba atrapado en el aeropuerto de Burgos. 

El objetivo de esta operación era el de “gestionar la evacuación del personal” y el “embarque en los medios aerotácticos para el regreso al territorio nacional”. Además, se contempla la utilización de todas las herramientas en disposición, como pequeños robots teledirigidos y perros de batalla para funciones de rastreo y ayuda. Otro tweet, redactado tres días después, muestra una “campaña de ataques de la Fuerza Aérea de Iberness sobre objetivos en Nordia apoyados por reabastecimientos en vuelo”. En el escueto vídeo que acompaña, se muestra un avión acoplándose a una extensión de otro avión más grande que le suministra recursos. Y en otra publicación, de un día posterior, se ilustra un bombardeo de Iberness a una parte de la Fuerza Terrestre de Nordia. Finalmente, el ejercicio Sirio ha finalizado hoy con victoria de Iberness, como se esperaba en un principio. Toda la ristra de tweets se encuentra en la misma cuenta que se muestra. (Jesús.R.G.)


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USS Carney, el destructor estadounidense que lleva el toro y la bandera de España en su uniforme.


Hace un rato, viendo las fotos subidas por la US Navy a su cuenta de Flickr, he observado un detalle que me ha parecido muy curioso: marineros de Estados Unidos luciendo la bandera de España.  Concretamente, se trata de los marineros del destructor USS Carney DDG-64, de la clase Arleigh Burke. Desde septiembre de 2015 este buque se encuentra desplegado en la Base Naval Rota (España) como parte del escudo antimisiles de la OTAN.  He estado rebuscando en el álbum de este destructor en Flickr y la primera foto que aparece de un marinero con la bandera española con el toro en su gorra es ésta tomada el 5 de marzo de 2018 en el Mar Mediterráneo. 
 
 
En ella vemos a un miembro de la tripulación del destructor haciendo prácticas de tiro con un fusil M-4 en la cubierta de vuelo del buque. En este caso lleva una gorra de color azul naval.  En esta otra foto vemos al Teniente Zachary Braida luciendo la bandera de España en su gorra durante una visita del USS Carney al puerto de Haifa, en Israel. El oficial les estaba mostrando el buque a dos marineros israelíes. En este caso, el marino estadounidense lleva el Navy Working Uniform (NWU) Type III, con un camuflaje boscoso AOR-2. Hasta ahora este camuflaje era usado por los Sea Bees (los batallones de construcción de la US Navy), por los Navy SEALs y sus colegas de las SWCC. Sin embargo, este tipo de uniforme se ha extendido a todos los marineros desde 2017 y está previsto que para el 1 de octubre de 2019 reemplazará completamente al NWU Type I, con camuflaje pixelado en tonos azules que se hizo famoso por la serie “The last ship”.  
 
 
Paralelamente con la extensión del NWU Type III a todo el personal de la US Navy, hace dos años se aprobó también el uso de ball caps (o gorras de baseball) de color marrón coyote con los uniformes NWU Type III y Type II (este último luce el camuflaje pixelado desértico AOR-1).  Como se ve en esta imagen, las gorras de color marrón coyote se están usando también en los uniformes de trabajo azules conocidos como IFRV (Improved Flame Resistant Variant, Variante Mejorada Resistente a las Llamas), introducidos en enero de 2017.  Estas gorras también están autorizadas a llevar distintivos de rango, como vemos en esta foto del Comandante Tyson Young, el oficial al mando del USS Carney. 
 
 
El uso de estas insignias está estrictamente regulado por el Artículo 3501.8 del Reglamento de Uniformes de la US Navy.  En el caso del USS Carney, las gorras llevan en el lado izquierdo la bandera del buque. No obstante, en el diseño de estas gorras hay una cierta libertad. Cada buque diseña las suyas propias. Por ejemplo, éstas son las gorras que llevan en el destructor USS Donald Cook, otro de los buques del escudo antimisiles de Rota.  En el caso del USS Donald Cook, en el lado derecho llevan el escudo del buque, y en el lado izquierdo lucen la Navy Jack de Estados Unidos (conocida en España como bandera de tajamar o de torrotito).
En la siguiente foto podéis ver la gorra del destructor USS Porter, también desplegado en Rota.


 
En el cuarto destructor del escudo antimisiles de Rota, el USS Ross, llevan una gorra azul sin emblemas en los laterales, como se observa en la siguiente foto. (Jesús.R.G.)


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España demuestra a la ESA que es posible un satélite científico por 150 millones de euros.



 
Airbus Defence and Space España ha mostrado por última vez a CHEOPS, un satélite propiedad de la Agencia Espacial Europea (ESA) que tiene encomendada la misión de realizar fotometría de ultra alta precisión sobre estrellas situadas a muchos años luz, que ya se sabe que albergan exoplanetas, pero de los que se desconocen si son sólidos como la Tierra o gaseosos como Neptuno, o bien de pequeño tamaño como Marte o gigantescas esferas repletas de gas como Júpiter. Una vez concluida su construcción y superada la revisión de aceptación y calificación al que la ESA lo ha sometido ‒y que le faculta para ser enviado al espacio‒, CHEOPS va a ser guardado en una sala limpia de la factoría de Airbus Defence and Space en Barajas (Madrid). Se trata de un paso previo para que en septiembre sea enviado a la base espacial de Kurú, en la Guayana francesa, desde donde será lanzado al espacio a bordo de un cohete ruso Soyuz entre el 15 de octubre y el 14 de noviembre y colocado a 700 kilómetros de altura.

La presentación del primer satélite que la ESA ha encargado construir a Airbus Defence and Space en España ha tenido lugar en la sede que la multinacional europea posee en la ya citada localidad de Barajas, donde Fernando Varela, responsable de Airbus Space Systems en España, ha subrayado que se trata de “la primera misión completa que la ESA ha adjudicado a su compañía en calidad de contratista principal y tras una exhaustiva competición abierta”. Rafael Rodrigo, secretario general de Coordinación de Política Científica del ministerio de Ciencia y Javier Ponce, Director General del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) han valorado la contribución nacional al nuevo satélite que, además de su importancia para conocer detalles clave de los exoplanetas, supone “un hito industrial que redundará en mostrar la capacidad del sector espacial español para asumir nuevas misiones en el contexto internacional”.

Günther Hasinger: “es el primer satélite de la ESA dedicado a exoplanetas”

Günther Hasinger, director de Ciencia de la ESA, ha asegurado que CHEOPS “no solo permitirá conocer la composición y naturaleza de planetas más allá del sistema solar”, sino que también es el testimonio de las capacidades de Airbus Space Systems en España como contratista principal fiable del sector español del espacio. CHEOPS es la primera de las misiones científicas de la Agencia denominadas Small que utilizan tecnologías ya maduras para poder hacer realidad el satélite en un corto espacio de tiempo y con una inversión máxima de 150 millones de euros, de los que 50 millones los aporta la ESA y el resto los países participantes, en este caso Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Hungría, Italia, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza. Este último país ha sido el responsable de hacer realidad el instrumento que estudiará los exoplanetas, un telescopio del tipo Ritchey-Chrétien desarrollado por la Universidad de Berna, que ha sido integrado en el satélite por un equipo de ingenieros y técnicos españoles bajo la dirección de Andrés Borges, responsable del proyecto en Airbus Space Systems en Barajas. 

Borges asegura que ha quedado demostrado que el satélite cumple “el 100% de los muy estrictos requisitos de calidad y prestaciones definidos por la ESA”, a pesar de que su construcción ha sido de vértigo. Y es que, para completar la construcción del modelo que va a volar al espacio, “tan solo hemos contado con dos años de plazo, cuando lo habitual es que ese tiempo sea el doble o incluso mayor”, aclara Borges. El ingeniero español resalta el esfuerzo de coordinación que ha supuesto la puesta a punto del satélite, que ha recibido equipamientos de 11 países europeos y 24 empresas, siete de ellas españolas: Airbus DS España, Airbus CRISA, Tryo (Grupo SENER), GMV, IberEspacio, HV Sistemas, Inventia Kinetics y también el INTA. Las apreciaciones de Borges son compartidas por el también español Carlos Corral, el ingeniero de sistemas que desde ESTEC, el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial de la ESA situado en Noordwijk (Holanda), ha sido responsable técnico de coordinar los distintos aspectos de la misión.  

Foto de familia del equipo español que ha hecho posible CHEOPS

“CHEOPS es una misión científica con un estándar muy alto, lo que se ha conseguido en unos plazos de tiempo y un presupuesto muy restrictivo”. La última oportunidad para ver en directo a CHEOPS ha representado un día “de gran satisfacción” para Pilar Román, la delegada española en el programa científico de la ESA. Ella fue la persona que desde los inicios de la iniciativa vio el gran potencial de la misión para que la industria espacial española pudiera hacerlo realidad. “No es solo que la primera misión científica tipo Small fuese asignada a una empresa española, es que capacita a España para afrontar proyectos espaciales cada vez más relevantes”, destaca Román. Considerada una misión “precursora”, los datos que proporcione CHEOPS ‒acrónimo de Characterising Exoplanet Satellite‒ permitirán que los futuros satélites PLATO y Ariel profundicen en el estudio de los exoplanetas a partir de la próxima década, en un intento por descubrir sus posibilidades de albergar vida. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://aptie.es/

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