viernes, 10 de mayo de 2019

Cerca de 1.300 militares ponen a prueba la capacidad de mando y control de las Fuerzas Armadas con el ejercicio JFX-19.


Es un ejercicio conjunto de puestos de mando

El Mando de Operaciones se adiestra hasta el 14 de mayo con los Mandos Componentes ante un escenario de conflicto de alta intensidad nacional. Un total de cerca de 1.300 militares del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire participan desde el 9 hasta el 14 de mayo en la fase decisiva del ejercicio JFX-19, la principal actividad de adiestramiento conjunto de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas para el año 2019.

Así, ante un escenario simulado de un conflicto de alta intensidad nacional, los militares desplegados en cinco localizaciones diferentes -Pozuelo de Alarcón, Burgos, Rota, Torrejón y Valencia- pondrán a prueba la capacidad del Mando de Operaciones (MOPS) para ejercer el mando y control sobre los Mandos Componentes de Tierra, Mar, Aire, Operaciones Especiales y Ciberespacio, bajo dependencia del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). Durante el JFX-19, dirigido por el Comandante del Mando de Operaciones (CMOPS), teniente general Fernando José López del Pozo, se activa la estructura operativa que integra a estos Mandos Componentes y adiestran de manera conjunta puestos de mando de nivel operacional y táctico.

JFX-19: hacer frente a nuevos riesgos
Este ejercicio aporta a la estructura operativa de las Fuerzas Armadas las capacidades necesarias para poder hacer frente a los riesgos y amenazas, recogidos en la Estrategia de Seguridad Nacional. De esta forma, se pone de manifiesto que la suma de las capacidades del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire aporta un gran valor añadido a la defensa de España, que ha ido creciendo según la evolución del MOPS desde su creación en 2005.

Así, el JFX-19 aúna sinergias y maximiza el entrenamiento, adiestramiento e integración de los Mandos Componentes Terrestre, Marítimo, Aéreo, de Operaciones Especiales y un Mando Componente de Operaciones en el Ciberespacio, con el apoyo del CIFAS. Constituye, además, una demostración de la voluntad permanente de las Fuerzas Armadas de hacer frente a los riesgos y amenazas de naturaleza cambiante.

Fuente: http://www.emad.mde.es/

Puedes seguir las noticias a traves de mis cuentas oficiales de  Twitter y Facebook        

La Armada pone a punto con Estados Unidos el sistema AEGIS contra misiles balísticos.

A unas 1.700 millas de España, la fragata ‘Almirante Juan de Borbón’ de la Armada se encuentran participando en el ejercicio de la OTAN “Formidable Shield 2019”, junto a la 6ª Flota de Estados Unidos. Este ejercicio tiene lugar en aguas al noroeste de Escocia, cerca de las Islas Hébridas, del Reino Unido, hasta Islandia por el norte y por el oeste de Irlanda. La Alianza Atlántica ha elegido esta zona marítima para mejorar la interoperabilidad entre fuerzas de aliados frente a distintas amenazas, principalmente la de misiles balísiticos y otras amenazas aéreas. 

Entre los trece buques que participan en este ejercicio hasta el 19 de mayo se encuentra el ‘Almirante Juan de Borbón’, la segunda fragata de la clase F-100 y uno de los buques más modernos de la Armada española. Esta fragata española cuenta con el sistema de combate AEGIS, el mismo que utilizan los destructores de la US Navy con sede en la base de Rota (Cádiz) que forman el escudo antimisiles de la OTAN. Dicho escudo se formó, sobre todo, para hacer frente a la amenaza de misiles de largo y medio alcance, incluso con capacidad nuclear, que se temía que poseyeran Irán u otros países hostiles hacia Occidente. El objetivo del ejercicio es mejorar las capacidades de defensa antiárea de buques de Estados Unidos, España y también Reino Unido, Canadá, Dinamarca, Francia, Italia, Países Bajos y Noruega. Tanto Noruega como Estados Unidos cuentan con buques que también operan con el sistema AEGIS. 

Además, Alemania y Bélgica han enviado personal a participar en este ejercicio “Formidable Shield 2019”, en el que también participan aviones de patrulla marítima para mantener despejada esa zona por los movimientos militares. Todos estos barcos de la OTAN se están entrenando en la misión de detectar, rastrear y defenderse ante distintos tipos de misiles balísticos y otras amenazas aéreas, utilizando los procedimientos de control de la Alianza Atlántica. Este ejercicio “Formidable Shield” en el que está participando la fragata española ‘Almirante Juan de Borbón’ se celebró ya en 2017, y se ha enfocado como un ejercicio a celebrar cada dos años, con un triple objetivo: mantener la seguridad de los países aliados, disuadir a posibles enemigos y demostrar el compromiso de los países participantes con la defensa colectiva de la OTAN. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://www.elconfidencialdigital.com/

Puedes seguir las noticias a traves de mis cuentas oficiales de  Twitter y Facebook        

Boicot sindical a un contrato de Navantia en Reino Unido por los incidentes en Gibraltar.

El contencioso de Gibraltar se entromete en el concurso para adjudicar la construcción de dos buques de apoyo a los nuevos portaaviones de la Royal Navy, la marina del Reino Unido.
Como no se consideran específicamente buques militares, al concurso para encargar la construcción de esos dos barcos se abrió a empresas privadas, incluidas extranjeras. Navantia presentó su propuesta para fabricar dos buques de apoyo logístico, que darán servicio a los portaaviones HMS Queen Elizabeth y HMS Prince of Wales, un contrato que ascendería a 1.100 millones de euros y supondría una importante carga de trabajo para sus astilleros españoles.

En las últimas semanas, distintos medios de comunicación de Reino Unido han publicado noticias dando por hecho que Navantia es la oferta que cuenta con más posibilidades de ganar el concurso y recibir el encargo del programa Fleet Solid Support para construir esos dos buques, con opción a un tercero. El concurso ha traspasado el ámbito de la mera competencia entre navieras y en Reino Unido se ha levantado una cierta polémica en la que se mezclan las reclamaciones sindicales con el contencioso de siglos que enfrenta a españoles y británicos por la soberanía del Peñón de Gibraltar.

Maniobras sindicales contra la opción española
La Confederación de Sindicatos de Constructores e Ingenieros, que agrupa a trabajadores de los astilleros del Reino Unido, a través de un portavoz compareció en fechas recientes ante el Comité de Defensa de la Cámara de los Comunes, y lo hizo para tratar de impedir que sea una empresa española, y no una británica, la que se haga cargo de los trabajos de construcción de estos dos buques de apoyo logístico para los portaaviones de la Royal Navy.
Obviamente, la queja de estos sindicatos se debe a que tratan de retener en los astilleros británicos ese encargo por valor de más de 1.000 millones de euros, e impedir que esa enorme carga de trabajo se marche a España.

El argumento de Gibraltar
En esa comparecencia en la Cámara de los Comunes, el portavoz sindical echó mano de otro argumento, menos relacionado con asuntos laborales y mucho más con la política. “Con todo lo que está sucediendo en Gibraltar, ¿vamos a adjudicar este contrato a una empresa española?”, criticó el portavoz de los sindicatos. Hay que señalar que en los últimos tiempos, los roces entre España y Reino Unido en torno a Gibraltar son frecuentes, como se contó en estas páginas. Hace unos días hubo un nuevo episodio de tensión con motivo de un ejercicio de buques británicos en aguas que España considera suyas, y en las que hicieron presencia embarcaciones españolas. Y todo el conflicto de Gibraltar suele desatar pasiones en la Cámara de los Comunes, con diputados especialmente hostiles a España en lo que respecta a la soberanía sobre la colonia británica en la punta sur de Cádiz. 

Ese es el motivo “patriótico” que están utilizando en las últimas semanas los sindicatos de los trabajadores de los astilleros. La comparecencia en el Parlamento fue sólo una de las acciones de una campaña más amplia: portavoces sindicales están apareciendo en distintos medios de comunicación denunciando esa “externalización”, que además de injusta hacia su industria naval nacional consideran que es ilegal, ya que creen que el gobierno de Theresa May no debería haber sacado a concurso este contrato por vía de considerar que los barcos son civiles y no militares; e incluso la tachan de peligrosa, por encargar a un país extranjero un contrato tan importante para la defensa naval. 

En medios de comunicación británicos destacan el beneficio que supondría que los dos o tres buques de apoyo logístico se construyeran en astilleros como los de Fife (en Escocia), donde la empresa Babcok, que compite por el contrato, tiene su factoría; o los de Plymouth, en el sudoeste de Inglaterra. Por contra, advierten que el encargo del programa Fleet Solid Support puede terminar recyendo en la española Navantia, la mejor posicionada según esas informaciones; e incluso apuntan que la construcción se llevaría a cabo en “astilleros del norte de España”, es decir, Ferrol y no San Fernando de Cádiz. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://www.elconfidencialdigital.com

Puedes seguir las noticias a traves de mis cuentas oficiales de  Twitter y Facebook