martes, 11 de junio de 2019

La UME prueba un nuevo sistema para defender del fuego núcleos urbanos.




La Unidad Militar de Emergencias se prepara para una nueva campaña de lucha contra incendios en España. El año 2018 fue el segundo con menos superficie quemada desde 1963, y la unidad de las Fuerzas Armadas que se dedica a esta función antiincendios ha probado recientemente nuevas estrategias para combatir el fuego. Hace unas semanas, la compañía de ingenieros del Primer Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM I), con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), se adiestró en el campo de maniobras de Chinchilla para hacer frente a incendios en entorno urbano-forestal.

La mayoría de incendios, también en los que interviene la UME, se originan y desarrollan en zonas boscosas. Pero también en algunos casos las llamas se extienden hasta llegar a amenazar urbanizaciones, pueblos e incluso en algunos casos ciudades. Por ejemplo, la UME fue enviada en octubre de 2017 a hacer frente a los incendios que se extendieron por Galicia y Asturias, y que por ejemplo cercaron Vigo; en la ciudad más poblada de Galicia hasta 400 vecinos tuvieron que ser desalojados por la amenaza del fuego a sus viviendas.

Una cortina de agua para frenar el fuego
La citada compañía de ingenieros del BIEM I de la UME probaron en Chinchilla un sistema nuevo con el que pretenden dar un salto de eficacia en la protección de núcleos urbanos frente a incendios. Los militares de este batallón de la UME establecieron una línea de monitores (que son cualquier equipo mecánico que descargue un chorro de al menos 1.000 l/pm de agua o agua/espuma y un alcance de chorro de más de 40 metros) frente a las construcciones del campo de maniobras que debían proteger en ese ejercicio.

Dichos monitores estaban alimentados por camiones nodriza y autobombas, y crearon una cortina de agua con la que se trata de frenar el avance de las llamas desde la zona boscosa o vegetal hacia los edificios de un núcelo urbano.

Viviendas quemadas en California, Portugal...
La lucha contra incendios en un entorno híbrido rural-urbano supone un desafío para los equipos de extinción. En diciembre de 2017 una oleada de incendios en el sur del estado de California (Estados Unidos) provocó la evacuación de miles de personas y unos 500 edificios quedaron destruidos por acción del fuego. 

El pasado verano en Portugal, al menos 50 casas ardieron en un gran incendio de la zona del Algarve. Son dos ejemplos de la amenaza que suponen los fuegos que se originan o que se extienden a los alrededores de núcleos urbanos, casos frente a los que la UME ha probado ese nuevo sistema. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://www.elconfidencialdigital.com/


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Navantia presenta su Vehículo de Vigilancia Terrestre con el UAS de SDLE.


Navantia ha presentado en FEINDEF, su sistema VVT (Vehículo de Vigilancia Terrestre), un proyecto enfocado a las necesidades de las unidades de inteligencia del Ejército de Tierra, y al que se suma Star Defence Logistics & Engineering (SDLE) incorporando un sistema aéreo no tripulado (UAS) que amplía la conciencia situacional del vehículo.
El Ejército de Tierra realizó en noviembre del año pasado las primeras pruebas con el nuevo sistema de Navantia, incorporado a un 4×4 Uro VAMTAC S3. 

El director de Aeronáutica SDLE, Ángel Castro,  definió así cómo el alcance, resistencia y sensores que permite el UAS aumentan las capacidades estratégicas de este sistema: “Aporta la posibilidad de elevar las comunicaciones y la información que se obtiene desde un punto de vista elevado, ampliando la conciencia situacional y dándole capacidades hasta ahora desconocidas, y realmente interesantes para ser un vehículo más innovador si cabe”.


El UAS de Aeronáutica SDLE es un hexacóptero que ha sido diseñado según las necesidades del VVT de Navantia, su peso máximo al despegue es de 15 kilos, aunque el modelo puede adaptarse modificando materiales, pesos y software de equipamiento según las necesidades del proyecto. Es un sistema cautivo, conectado a la estación en el vehículo por un cable de hasta 150 metros. El equipo se alimenta de la batería del propio vehículo, por lo que su autonomía en vuelo es ilimitada, blinda las comunicaciones y aumenta el alcance y la capacidad de vigilancia y anticipación que da este desarrollo de Navantia, con sus cimientos en el proyecto VERT (Vehículo de Exploración y Reconocimiento Terrestre) de la compañía. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://aptie.es/

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