miércoles, 18 de septiembre de 2019

Mueren el instructor y la alumna en un accidente de una avioneta del Ejército del Aire en el Mar Menor.

Una avioneta Tamiz de instrucción del Ejército del Aire ha caído este miércoles en el mar Menor, frente a la localidad de San Javier (Murcia). A bordo iban un piloto instructor y una alumna. Ambos murieron tras chocar la avioneta en el agua, según informan fuentes oficiales del Ejército del Aire. 
 
Imagen del lugar del accidente y foto de los dos militares fallecidos
Imagen del lugar del accidente y foto de los dos militares fallecidos 
El centro de coordinación de emergencias 112 fue el primer organismo en corroborar el fatal accidente después de recibir un centenar de llamadas. Los dos fallecidos eran el comandante Daniel Melero Ordóñez, de 50 años de edad y natural de Cádiz, y la alférez alumna de tercer curso Rosa María Almirón Otero, de 20 años y de Lucena (Córdoba). Según fuentes de Defensa, el accidente se ha producido cuando la avioneta Pillán de enseñanza elemental realizaba un vuelo de instrucción en las proximidades de la Academia General del Aire, momento en el que ha caído al mar por causas que se están investigando. Fuentes militares consultadas por ABC apuntan a la parada de un único motor como causa del accidente. 
 
Se estrella en Mar Menor avioneta Tamiz de la Academia General
Avión de enseñanza elemental Tamiz de la Academia General del Aire
 
La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles ha informado de la causa del siniestro en declaraciones a los medios durante su visita a la Base de El Goloso (Madrid). Según Robles, la aeronave hizo ayer un vuelo y esta mañana había hecho otro después de una revisión mecánica. De acuerdo con los datos preliminares recabados de los mandos del Ejército del Aire, el problema surgió en «la tercera maniobra que hacían de despegue». Este accidente sucede 23 días después que un avión C-101 de la Academia de San Javier se estrellase en la misma zona provocando la muerte del comandante Francisco Marín. 
 
 
En servicio desde 1987 
La avioneta Tamiz entró en servicio en el Ejército del Aire en 1987. Esta aeronave, diseñada para reemplazar a la Beechcraft T-34 Mentor, es una versión muy modificada de la Piper –Azteca– para uso militar. Actualmente, el Ejército del Aire tiene aproximadamente 35 unidades de este tipo de avioneta. La fecha prevista de baja de esta aeronave era 2030, según informan fuentes militares. El nombre Pillán, como también se conoce en el Ejército del Aire dado su origen industrial, fue seleccionado en un concurso y su significado es «Demonio» en dialecto mapuche. 
 
La Empresa CASA ensambló en su factoría de Getafe una serie de 41 kits suministrados por ENAER, que son vendidos al Ejército del Aire como avión de enseñanza selectiva para ocupar el lugar que dejaron las Bücker y las Mentor, siendo denominadas Tamiz en lugar de Pillán. Desde entonces, vuelan en la Escuela Elemental de la Academia General del Aire. El Ministerio de Defensa ha publicado un mensaje en su perfil de Twitter en el que lamenta la muerte del instructor y la alumna de la Academia General del Aire y expresa «el apoyo y el cariño» del Gobierno para los familiares, amigos y compañeros de los fallecidos. (Jesús.R.G.)

Fuente:
https://www.abc.es/


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Una racha trágica en el Ejército del Aire: cinco muertos en cuatro accidentes en solo en dos años.

Los militares fallecidos: Daniel Melero Ordóñez y Rosa María Almirón Otero
Los militares fallecidos: Daniel Melero Ordóñez y Rosa María Almirón Otero

En solo dos años, cinco militares han perdido la vida en siniestros aéreos. Hoy vuelve a ser un día muy triste para el Ejército del Aire: el instructor Daniel Melero Ordóñez, de 50 años, y su alumna Rosa María Almirón Otero, de 20 años y originaria de Lucena (Córdoba) han fallecido tras estrellarse su avioneta elemental de enseñanza Tamiz en el mar Menor, a 300 metros de la costa. Sobre las 12.00 horas de la mañana de este miércoles se ha precipitado contra el agua la aeronave Enaer T-35C Pillán de la Academia General del Aire (AGA) tras despegar de la base aérea de San Javier, según ha informado el Ejército del Aire. El aparato ha caído cerca de la costa de Santiago de la Ribera, donde se ubica la AGA y a pocos metros de la playa de Barnuevo. A la zona acudieron inmediatamente servicios de emergencias, después de que el 112 recibiese un centenar de llamadas informando del suceso y, sin embargo, solo han podido certificar la muerte de ambos ocupantes.

La desolación regresa al Ejército solo tres semanas después de que un reactor C-101 de la AGA, pilotado por el comandante de vuelo e instructor Francisco Marín, se estrellara por causas todavía no aclaradas en aguas de La Manga del Mar Menor, falleciendo el piloto en el acto. El avión, que era pilotado por este experto que había formado parte de la Patrulla Águila, cayó en picado y un testigo grabó en vídeo lo ocurrido donde podía verse cómo el aparato realizaba una maniobra justo cuando estaba llegando al mar sin lograr remontar y estrellándose en el mar. Solo dos años antes, el 17 de octubre de 2017, el teniente Fernando Pérez, miembro del Ala 12, murió tras sufrir un accidente aéreo con el F-18 que pilotaba. El fatal siniestro tuvo lugar en Torrejón de Ardoz. 
 
El pasado mes de julio la Comisión de Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM) concluyó que una llave olvidada en el motor había sido la causante del trágico suceso. En aquel momento se detectaron ruidos extraños, sin embargo, la aeronave despegó. Solo 40 segundos después el piloto trató de regresar, pero ya no pudo aterrizar exitosamente. Tenía 26 años y era el número uno de la 65 promoción del Ejército del Aire. Aquí no termina la desgracia. Cinco días antes de la muerte de Fernando Pérez, el 12 de octubre de 2017, el capitán del Ejército del Aire Borja Aybar fallecía tras estrellarse con su Eurofighter cuando regresaba del desfile de la Fiesta Nacional. El militar tenía 34 años y formaba parte del Ala 14. En total, cinco miembros del Ejército han fallecido en sucesivos accidentes de avión, lo que nos recuerda que, aunque volar es una profesión con la que muchos sueñan, entraña unos peligros que, en ocasiones, se pagan con la vida. (Jesús.R.G.)

Fuente:
https://www.abc.es/


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Airbus presiona a Gobierno y Zarzuela por la coordinación del nuevo Eurofighter.

FCAS: España reserva 110 millones para participar en la fase tecnológica del caza europeo del futuro

Airbus se ha colado en los principales centros de poder en España esta semana, en medio del sainete político que vive el país. El grupo está desplegando toda su capacidad de 'lobby' ante la Administración por la decisión del Gobierno de elegir a Indra como empresa coordinadora nacional del nuevo caza militar Eurofighter en detrimento del gigante aeronáutico. El denominado FCAS (Future Combat Air System) tiene a España como uno de los tres socios clave junto a Francia y Alemania. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la ministra de Industria, Reyes Maroto, así como el presidente de la SEPI, Vicente Fernández, entre lunes y martes; y la ministra de Defensa, Margarita Robles, seguida del rey Felipe VI cierran entre hoy y mañana esta ronda, la de más alto nivel desarrollada en España por Guillaume Faury desde que accedió al cargo en abril. 

El grupo europeo ha advertido al Gobierno de que elegir a Indra en lugar de a Airbus, en un programa que es el mayor de la defensa europea y el más relevante de las dos próximas décadas, pone en riesgo la estructura de la empresa en España. Sin embargo, según documentación a la que ha tenido acceso El Confidencial, todos los representantes públicos han transmitido —y transmitirán hoy— los mismos mensajes a Airbus. Primero, que elegir una empresa 100% nacional es la mejor vía para desarrollar tecnológicamente la industria española, y no solo la vertiente de producción, para hacerla líder en alguno de los sistemas, equipos y radares que conformarán el FCAS. Segundo, que desean la cooperación entre Indra como coordinador y Airbus como contratista de referencia, aunque la decisión es firme y buscan que Indra se sitúe en posición de igualdad con la propia Airbus (coordinadora en Alemania) y Dassault (en Francia). Airbus presiona. 

Ya ha puesto en cuestión las capacidades instaladas en España que dan trabajo a 12.600 empleados de forma directa si finalmente no gestionan un presupuesto de 6.000 millones de euros por parte de España en su inicio. Pero el Gobierno insiste en que se trata de una cuestión de soberanía nacional. En el Ejecutivo ven esto como "la decisión estratégica de defensa más importante tomada en los últimos 25 años en España" para el programa europeo de defensa con más ambición de la historia de Europa con unas exigencias presupuestarias muy elevadas y sin precedentes. El Ejecutivo resalta que así entra y se asegura igualdad de condiciones con Francia y Alemania: "Pone a una empresa española al nivel de Airbus, la coordinadora del Gobierno alemán, y Dassault, la coordinadora del Gobierno francés". En este sentido, el Gobierno estima que FCAS es un programa crítico para España en clave de soberanía, desarrollo tecnológico e industrial y creación de empleo de alta cualificación. Sus efectos se extenderán a la industria española durante los próximos 20 años al menos. 

"Debe ser considerado como un proyecto de Estado". Así, España se encuentra ante la oportunidad de liderar algunos de estos pilares del programa y aprovechar la financiación y el impulso de un programa de estas dimensiones para desarrollar un sector potente de sistemas de defensa con capacidad exportadora. Lo que supone resucitar la vieja idea que puso encima de la mesa el Gobierno de Zapatero de tener un campeón nacional en defensa. Para ello, cuenta ya con el exministro de Industria Miguel Sebastián en el consejo de administración de Indra. Por ello, el Ministerio de Defensa quiere garantizar, mediante la firma de los correspondientes acuerdos de seguridad, la protección de los intereses esenciales de la defensa de España, así como la protección del proceso de capacitación industrial y tecnológico necesario. Garantizar el suministro y la libertad de uso por parte de la Administración frente a los intereses externos que puedan ejercer control o influencia sobre los mismos. 

Dicho de otro modo, el Gobierno cree que con Indra un escalón por encima de Airbus salvaguarda mejor los intereses del país y todo lo que tiene que ver con la inteligencia. Por primera vez en la historia, España asiste al lanzamiento de un programa aeronáutico en el que el protagonista no es el avión, sino un sistema de gran complejidad en el que el reto tecnológico reside de un modo muy especial en la nueva generación de sensores inteligentes (radares, defensa electrónica, optrónica, etc.), plataformas autónomas, novedosos sistemas de comunicaciones, estaciones terrestres, almacenamiento y explotación masiva de datos en tiempo real, inteligencia artificial y soporte a la decisión, interfaces avanzadas y realidad aumentada para el piloto y los operativos terrestres así como nuevas capacidades electrónicas capaces de procesar el exigente entorno de datos e información planteado. Toda la disrupción digital y electrónica empaquetada en un sistema de combate complejo diseñado para responder al escenario de amenazas y al entorno operativo que se aproxima. Mucho poder como para dejarlo en manos de un tercero. 

En menos de un año, el actual Ejecutivo ha reactivado programas de defensa paralizados por su antecesor, tales que el carro de combate VCR 8x8, la fragata F110, el submarino S80, la nueva generación de satélites de comunicaciones militares Spainsat NG o la modernización de los helicópteros Chinook, entre otros. Pese a todo, el Gobierno pide colaboración con Airbus que, según comenta, será junto con Indra la empresa de referencia de este programa. Pero además de las cuestiones relacionadas con la defensa, ve en el programa FCAS una oportunidad para la adquisición de tecnologías de indudable utilidad para otros muchos sectores industriales nacionales, incluidas universidades y centros tecnológicos, ya que en la mayoría de los casos se desarrollarán tecnologías de carácter dual, y por lo tanto serán de aplicación no solo al sector de defensa, sino también a otros muchos sectores clave del tejido industrial nacional (energía, aeroespacial, transporte, medicina, telecomunicaciones, automoción, etc.). 

A las críticas lanzadas por Airbus en los últimos días, España responde que dispone de empresas que han demostrado sobradamente su capacidad para participar en grandes consorcios europeos aportando valor y tecnologías de primer nivel. De hecho, el papel de Indra no significa que el programa no permita también un impulso a la industria aeronáutica nacional o al sector de los motores, que tendrán su correspondiente participación en la fase de producción y, aunque en menor medida, también en la de desarrollo. Este conflicto se da tras diversas tiranteces entre el Gobierno y Airbus. El cambio de la dirección de los programas de aviones de transporte militar de Aribus —C295 y A400M— a Múnich hace unos años fue recibido como un mazazo por el Gobierno de España. (Jesús.R.G.)

Fuente:
https://www.elconfidencial.com/


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