jueves, 26 de diciembre de 2019

El contrato FFG(X) de Navantia, en peligro durante su recta final.

Nuevo diseño conceptual presentado por Navantia y General Dynamics en la feria Sea-Air-Space | chris cavas


A menos de cuatro meses de la resolución del concurso de diseño de las fragatas FFG(X) para la Armada estadounidense en el que toma parte Navantia, un cambio en los requisitos de las naves podría dejar fuera del mismo a cuatro de los cinco participantes, incluido el grupo naval español. La revitalización y promoción de la Ley “Buy America” de 1982 por parte del presidente Donald Trump desde 2017 –y aplicada al concurso de fragatas por el Congreso la pasada semana–, supondría, en el mejor de los casos, el retraso en más de un año en la concesión del contrato; y en el peor, la exclusión de la mayoría de los participantes.

Así, según refleja el último informe del Servicio de Investigación del Congreso –ligado en este caso con la Ley de Presupuestos para 2020, que será rubricada mañana por Trump–, la Armada deberá aceptar una serie de condiciones excepcionales para que se dote de fondos al contrato. Es precisamente este punto, como menciona el portal oficial del Instituto Naval de los Estados Unidos (USNI), donde surge el conflicto, dado que el texto de revisión del proyecto utiliza un “lenguaje ambiguo” para referirse a estas condiciones.

América primero
El mayor problema en el uso de este “lenguaje”, como apunta el USNI, es la vaguedad en la extensión de dichos requisitos. El principal punto a debate es la fabricación de ciertos componentes de los buques por compañías no norteamericanas. El informe detalla que la restricción a estos elementos sería más permisiva durante la construcción de las diez primeras unidades, pero que a partir de esta “el secretario de la Armada deberá incorporar motores y cajas de cambios de fabricación estadounidense”.

Esta decisión, aún pendiente de un último debate –dado que debe efectuarse un estudio del sobrecoste que supondría cambiar partes tan cruciales en mitad de una serie–, sería devastadora para compañías como Navantia, pues haría inviable su diseño. Si bien algunos de los componentes mencionados en el informe, como botes salvavidas, grúas o bombas auxiliares, son sencillos de sustituir por otros de fabricación local, muchos otros, como los motores, resultan casi imposible sin alterar el diseño.

En el caso de la propuesta española –basada en la serie F-100 y ligada a General Dynamics, quienes serían los auténticos adjudicatarios del concurso–, tanto los motores como los grupos electrógenos son sistemas propiedad de Navantia, mientras que las hélices son de Wärtsilä. Únicamente el sistema de turbinas es estadounidense, fabricado por General Electrics, lo que supondría tener que rediseñar la fragata prácticamente desde cero. Si bien desde la Armada se apuntó tras la publicación del informe que los requisitos no supondrían un gran problema para el contrato, desde el Comité de Fuerza Marítima y de Proyección se expresó preocupación por las consecuencias de aplicar al ámbito de las adquisiciones militares una Ley diseñada para servicios ferroviarios.

Fuente: https://www.diariodeferrol.com

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La cancelación del contrato del vehículo 8×8 y el ejemplo rumano.

Visita en febrero del secretario de Estado de Defensa, Ángel Olivares, a la fábrica de Santa Bárbara Sistemas en Sevilla, donde comprobó el estado de fabricación de los demostradores del 8×8 / GDELS-SBS

La decisión por parte del Ministerio de Defensa de declarar desierto el contrato de los 348 vehículos de combate de ruedas (VCR) 8×8 Dragón, que se supone iba a construir General Dynamics European Land Systems – Santa Bárbara Sistemas (GDELS-SBS) por 2.083 millones de euros, se interpreta «como un paso hacia la obtención de una nueva y mejor oferta por parte de la administración o la redefinición de las capacidades del vehículo más que el fin del proyecto». 

Así lo interpretan fuentes del sector que informan que, hasta mediados de diciembre, desde la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) se manejaba un escenario por el cual «el plan de entregas de vehículos cumpliría los objetivos marcados por la administración en los plazos previstos hasta ahora, lo que supone recibir los primeros VCR de la preserie hacia finales de 2021». La misma DGAM ha sido la que ha calificado de «inadmisible» la oferta presentada por GDELS-SBS que, con fábricas en Asturias y Sevilla listas para la construcción de los vehículos, fue designada como la empresa contratista principal en un proyecto que tuvo otro contrato separado, por 92 millones de euros, para la fabricación de 5 vehículos prototipo junto a las empresas Indra y Sapa. 

Esa UTE a tres empresas se deshizo para el «gran pastel» de los 2.083 millones de euros y 348 vehículos, aunque desde la administración siempre se quiso que se integrara el mayor número de tecnologías españolas posible (la transmisión de Sapa y su adaptación al Piranha 5 es el gran quebradero de cabeza tecnológico del programa, según nos informan). ¿Qué busca ahora el Ministerio de Defensa? O bien redefinir la ambición del programa, reduciendo las capacidades tecnológicas del vehículos y su primera serie de fabricación de 348 unidades (menos coste por menos prestaciones); o bien contar con menos vehículos 8×8, lo que vendría dado de un análisis de las necesidades futuras en los despliegues en el exterior (¿misiones como las de Afganistán, con 1.300 efectivos desplegados volverán a producirse?, ¿es necesario tal número de VCR 8×8 Dragón?).
 

Hay que recordar que el objetivo de este programa industrial militar, clave para el proyecto de Fuerza 2035 del Ejército de Tierra, era el de sustituir con un número final de unos 1.000 vehículos toda la flota de vehículos blindados del Ejército compuesta fundamentalmente por los Lince, los RG-31, los BMR y los más inservibles TOA. «Por tanto el programa es necesario, aunque se pueda reconsiderar el número de unidades o requerimientos tecnológicos de los mismos», insisten las fuentes. En el mercado hay ejemplos de que 348 vehículos por 2.083 millones de euros puede ser un precio a reconsiderar. «A lo mejor no es necesario ir a las misiones con un “Ferrari” de los 8×8 blindados, y encima con una tecnología a desarrollar o integrar por empresas españolas, algo positivo para la huella industrial pero que puede encarecer el vehículo».

EL EJEMPLO RUMANO: «COMPLETAMENTE DIFERENTE»
Por ejemplo, Rumanía ha iniciado ya la fase de producción de 227 vehículos Piranha 5 por un coste aproximado de 895 millones de euros. «No será un “Ferrari” de los vehículos 8×8, no. Pero a lo mejor también cumple unos requisitos que pueden adaptarse a la ambición de despliegue en el exterior que los Gobiernos españoles puedan tener en el futuro». Es decir, a Rumanía le saldría la unidad del vehículo Piranha 5 por unos 3,9 millones de euros aproximadamente mientras que a España, con ese pliego inicial de condiciones ya declarado desierto por la DGAM, le iba a salir por 5,9 millones. Los costes laborales menores en Rumanía también deben ser tenidos en cuenta, claro.

Fuentes del sector nos informan que ambos programas, aún teniendo la misma plataforma del vehículo Piranha 5 de GDELS-SBS, no tenían ni mucho menos el mismo nivel de capacitación tecnológica. «Son programas completamente diferentes. Por ejemplo, no hay desarrollos nacionales y los sistemas empleados son, por tanto, a precio de mercado. Tampoco tienen tantas torres diferentes, ni configuraciones (13 en España), ni demandas de fabricación tan exigentes». Ejemplos como el rumano pueden haber hecho recapacitar al Ministerio de Defensa: ¿Es necesario un proyecto tan ambicioso?. Dicho vulgarmente, ¿necesitamos realmente el Volvo XC90 híbrido o nos podemos conformar con una gama inferior? ¿Y por qué no un Nissan Qashqai bien equipado? (perdónenme los doctos del motor si cometo algún dislate con la comparativa).

Fabricación del 8×8 Piranha 5 para Rumanía por GDELS-Mowag y la compañía rumana and the Romanian company Uzina Mecanică București (UMB) / GDELS


Obviamente, la cancelación del programa abre de nuevo las puertas, en una posterior licitación si así lo decide Defensa, a que nuevos actores puedan realizar nuevas ofertas (el Patria finlandés, el Boxer alemán o el VBCI del francés Nexter), incluyendo socios españoles (¿por que no Urovesa?). No obstante, esta última posibilidad sería tal varapalo para GDELS-SBS que sería incluso difícil de entender cuando desde el Ministerio de Defensa se ha defendido en varias ocasiones que este programa del 8×8 Dragón tendría un impacto laboral (650 empleos directos y 1.000 indirectos) en Asturias y Sevilla.

EL OTRO CONTRATO DE LOS VEHÍCULOS DEMOSTRADORES
Por otra parte, como hemos dicho, tenemos el contrato de los cinco vehículos demostradores por 92 millones de euros. En este están involucrados la UTE de GDELS-SBS, Indra y Sapa. Según fuentes de la DGAM, al menos con los planes habidos hasta mediados de diciembre, «el calendario del inicio de la Evaluación Operativa (EVAO) por el Ejército de Tierra era el 02 de julio de 2020, con una duración de 5 meses aproximadamente». Aunque esta todavía podría sufrir nuevas modificaciones.
 
«La voluntad de la administración es que se lleven a cabo el mayor número de pruebas a los vehículos antes de entrar en la fase de producción», se manifestó con fecha 12 de diciembre. Por tanto, parece ilógico tener esta vía abierta de desarrollo de los demostradores con un Piranha 5 como plataforma y luego desechar otra oferta (mejor… más a la rumana) que proponga GDELS-SBS.  He aquí otra clave para entender por qué se ha declarado desierto el contrato de los 348 vehículos blindados 8×8 por 2.083 millones: ¿Iba a firmarse un contrato de fabricación sin haber probado el Ejército de Tierra su capacidad?

Programas tecnológicos del 8×8, ya en marcha

PD- ¿En qué estado se encuentran los cinco vehículos demostradores?
En estos momentos se está desarrollando, por parte de la UTE, la Integración y el Plan de Verificación y Validación de Pruebas de todos los Elementos de Configuración y Grupos Principales -Plataforma, Grupo Motopropulsor (GMP) y Sistema de Misión (SMI)-. Estas pruebas son de carácter técnico y se llevan a cabo bajo la supervisión de la Oficina de Programa VCR 8×8 de la DGAM.

La situación de los demostradores, detallada por cada uno esos grupos principales, se resume a continuación:
- Grupo Motopropulsor de la empresa Sapa: a principios de diciembre se encontraban en GDELS-SBS (Sevilla) sólo tres de ellos y eso que debían estar listos para mediados de este año. Por tanto, no ha habido posibilidad de montarlo ni probarlo. Estaba previsto que se entregara el resto antes de finalizar el año. Algo de lo que aún no tenemos constancia.
- Plataforma del Piranha 5, de GDELS-SBS:  los primeros demostradores (D1 y D2) ya se encuentran realizando pruebas de movilidad en GDELS-SBS. Las plataformas del Piranha 5 están en Sevilla desde hace más de año y medio, esperando el resto de sistemas.
- Sistema de misión, integrado por Indra: en estos momentos se encuentran en Sevilla las Torres de Elbit (D1), de Rafael (D2) y la «Remote Controlled Weapon Station» de Rafael (D5) donde finalizará la integración del resto de los sistemas. Pendiente el envío antes de finalizar el año de la torre de Leonardo (D4). Tampoco ha llegado la que propone para su integración Escribano. 


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El JEMAD visita a las tropas españolas en Irak y Afganistán.


El Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general de ejército Fernando Alejandre, ha visitado los contingentes españoles desplegados en Irak y Afganistán entre el 14 y 18 de diciembre. 

El general Alejandre ha valorado la labor de las tropas desplegadas en cumplimiento de su misión en Inherent Resolve de la Coalición Internacional contra el Daesh, en la Misión de la OTAN en Irak y Resolute Support, en Afganistán. Asimismo, les ha trasladado el mensaje “de apoyo y cariño” de Su Majestad el Rey para las próximas fiestas. “España está más segura gracias a vosotros”, ha recordado el JEMAD a las tropas desplegadas y ha valorado el esfuerzo, trabajo y profesionalidad en su trabajo en todos los contingentes que ha visitado. “Sois los mejores”, ha afirmado el general Alejandre a los militares destacados. A su llegada a Irak, el general Alejandre fue recibido por el embajador de España en ese país, Juan José Escobar, por el Comandante del Mando de Operaciones, teniente general Fernando López del Pozo, y por los distintos jefes de contingentes españoles desplegados en el país. 

Tras recibir una actualización sobre la situación de las misiones en las que participa España Irak, el JEMAD visitó a los militares que integran el Grupo Táctico de Operaciones Especiales en el Centro de Apoyo Diplomático de Bagdad. Al día siguiente, el general Alejandre también realizó una visita a las tropas desplegadas la base ‘Gran Capitán’, en Besmayah. En Afganistán, el JEMAD fue recibido por el embajador español, Gabriel Ferrán Carrión, en el Aeropuerto Internacional Hamed Karib, donde se reunió con varios componentes del destacamento español en el país. Posteriormente, mantuvo una reunión con el Segundo Jefe de Estado Mayor de Resolute Support en el Cuartel General de la operación. Desde Kabul, el JEMAD se trasladó a Camp Taylor, donde se encuentra desplegada la Fuerza de Operaciones Especiales española.

Fuente: https://emad.defensa.gob.es/

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