Páginas vistas en total

martes, 27 de mayo de 2014

General Fernández, Secretario General del MALE: “Estamos trabajando de forma exhaustiva en el futuro 8x8”.

El general Guillermo Fernández Sáez, Secretario General del Mando de Apoyo Logístico del Ejército, ha indicado que están trabajando ya de forma exhaustiva en la definición de requisitos para la adquisición del futuro 8x8, que es una necesidad prioritaria para las Fuerzas Armadas. En una amplia entrevista con Infodefensa.com, el general ha mencionado otras posibles adquisiciones, pero también ha hablado de la vuelta a las unidades de determinados trabajos de mantenimiento y apoyo logístico, lo que va en detrimento de la industria.

La reducción presupuestaria ha supuesto una reducción en la contratación, ¿contempla el Ejército nuevas adquisiciones de material a corto plazo?
Las nuevas adquisiciones están derivadas del Objetivo de Capacidad Militar, que determina las capacidades con las que debemos contar para mantener la operatividad. En este sentido, actualmente, tenemos en proceso un expediente importante para la adquisición de vehículos rueda, que hemos vuelto a abrir tras la suspensión del procedimiento por la interposición de un recurso por parte de una de las empresas implicadas.
Además, se va a llevar a cabo una adquisición importante de municiones para la Fuerza Operativa Conjunta, y estamos estudiando la posible adquisición de misiles Patriot enajenables del Ejército alemán para completar nuestra unidad en España. Asimismo, estamos trabajando ya de forma exhaustiva, con el apoyo del EMACON y la DGAM, en el futuro 8x8, que es una necesidad prioritaria del Ejército en el corto plazo, para disponer de un vehículo de combate moderno y con capacidad para actuar en todos los escenarios. En estos momentos se está ultimando la definición de requisitos operativos y en breve se empezará a definir los requisitos técnicos y el apoyo logístico que debe incluir.

¿Se prevé poder convocar el concurso este año?
No tenemos fechas porque depende de la existencia de presupuesto para ello, pero ojalá, porque para el Ejército es una necesidad y para la industria significaría un buen impulso.

Respecto al material enajenable, ha hablado de la posibilidad de comprar material alemán, pero, ¿qué posibilidades hay de vender material del Ejército español?
Tenemos disponibles carros de combate Leopard 2A4, misiles Milan y morteros, principalmente. La venta de los morteros y los misiles está bastante avanzada, aunque todavía no se pueden concretar los compradores. En cuanto a los carros, tenemos constancia de que Su Majestad el Rey ha impulsado la venta durante su viaje por el Golfo Pérsico, concretamente en Bahrein.

Ante la escasa posibilidad de comprar nuevos sistemas, adquiere mayor importancia el mantenimiento, ¿cómo se ha traducido esto en la contratación?
Se ha traducido en una mayor exhaustividad y un mayor control a la hora de determinar las necesidades de contratación. De hecho, en los últimos años, hemos empezado a cubrir con nuestros recursos humanos y materiales algunos de los servicios de mantenimiento y apoyo logístico que antes contratábamos a empresas. Hemos dejado sólo para contratación aquellas capacidades de las que nosotros no disponemos, como por ejemplo el mantenimiento de helicópteros o la ingeniería aeronáutica, además de para la compra de repuestos, conjuntos y subconjuntos. Internamente, estamos haciendo un esfuerzo muy grande para gestionar al máximo las capacidades militares y ser lo más eficientes posible.

Sin embargo, si se reducen los contratos se ponen en riesgo las capacidades tecnológicas y de innovación de la industria del sector, ¿cómo se puede evitar esta pérdida?
Es difícil, pero debemos llegar a un punto de equilibrio. En esa tecnología punta que va a velocidad de vértigo, como la empleada en UAV, helicópteros o sistemas acorazados, Ministerio e industria debemos llegar a un ‘acuerdo estratégico’ por el que cada uno se encargue de una serie de capacidades. En este sentido, nosotros tendríamos que vincular esas capacidades a las necesarias para garantizar la operatividad en zona de operaciones. Y además tenemos que hacerlo respetando en todo momento la legislación vigente, que nos obliga a certificar una insuficiencia de medios y capacidades a nivel interno para poder contratarlos fuera.

Pero el mantener en el Ejército las capacidades necesarias para prestar unos servicios determinados también supone una inversión en formación de personal, modernización de  instalaciones, etc. ¿Se ha realizado un estudio para determinar si realmente compensa esta decisión?
Sí, por supuesto. Por ejemplo, en lo que respecta al personal, estamos haciendo lo que se denomina ‘trayectoria de carrera’, que tiene el objetivo de amortizar al máximo la formación y especialización de cada militar. Lo que ocurre es que en determinados campos muy específicos contamos con personal que todavía no tiene la especialización necesaria para desarrollar el trabajo que requerimos, lo que nos obliga a buscar la forma de justificar la necesidad de contratación.

En este marco, ¿cómo ha cambiado el perfil de las empresas que optan a contratos del Ejército de Tierra?
Ha cambiado en el sentido de que se ha abierto la posibilidad de acceder a contratos del Ejército a más empresas y más pequeñas. Esta mayor competencia es positiva, porque conlleva una mejora del servicio y un abaratamiento de los costes. La contrapartida de este tipo de contratación abierta es que puede adjudicarse el contrato una empresa que luego no tenga la solvencia técnica prevista. Para evitar esto, debemos estudiar y definir los contratos con exhaustividad para permitir la entrada de muchas empresas pero con la cualificación técnica requerida.


Puedes seguirme a traves de mis paginas Twitter y Facebook