miércoles, 26 de febrero de 2020

Arabia puede ampliar el contrato de las corbetas con dos buques anfibios.

File:Ship LPD-Castilla-(L52).jpg

El contrato de las cinco corbetas saudíes que se construyen en el astillero de San Fernando puede tener una prórroga o, más bien, una ampliación. El Gobierno de Riad está interesado en la compra de dos buques anfibios para el transporte de tropas y con capacidad para el despliegue de blindados, helicópteros y lanchas de desembarco. La nueva iniciativa de la Marina saudí se dio a conocer de manera muy tímida la pasada primavera, pero lo que fue un deseo se ha convertido ahora en una realidad que empieza a tomar cuerpo. 

Las autoridades saudíes esperan recibir en breve una oferta en firme sobre este nuevo proyecto naval. LA VOZ ha podido saber que la sección de ingeniería de Navantia lleva meses trabajando a destajo en el diseño y desarrollo de dos buques anfibios que se adapten a las necesidades del cliente. Así, los ingenieros de Navantia han tomado como referencia los dos buques anfibios (LPD) de la Armada española y, sobre ellos, están haciendo las modificaciones. Se trata de los buques ‘Galicia’ y ‘Castilla’, ambos con base en Rota, y construidos entre 1995 y 1998 en el astillero de Ferrol por la antigua Izar. Se trata de dos buques con hangar para cuatro helicópteros y la posibilidad de transportar hasta 600 efectivos, además de carros de combate. Cuentan también con un hospital en su interior. 

El embajador de Arabia en España, su Alteza el Príncipe Mansour Bin Khalid Al Farhan Al-Saud, visitó la pasada semana la planta isleña para comprobar el desarrollo de la obra de las corbetas y también visitó el astillero de Puerto Real, donde comprobó ‘in situ’ el potencial de sus grúas y el dique para una obra como la de los buques anfibios. Cabe recordar que Navantia tiene previsto entregar a Arabia a primeros de 2022 la última de las cinco corbetas que construye en la factoría isleña y no es descabellado, por tanto, que el acuerdo naval entre España y Arabia, firmado en julio de 2018, siga adelante con un nuevo encargo. Sin embargo, este nuevo contrato tiene que pasar por el Consejo de Ministros del nuevo Gobierno. Su aprobación se antoja complicada si tenemos en cuenta que elPSOE gobierna en coalición con Podemos, que ya puso algunas pegas al contrato de las corbetas. 

La firma de este contrato militar sería clave para el futuro de Navantia, ya que, de momento, no tiene nada atado a medio plazo en el ámbito de la defensa. La compañía perdió entre 2018 y 2019 dos importantes concursos militares con Australia y Canadá debido a los efectos del Brexit. Los gobiernos de Australia y Canadá cerraron filas en favor de empresas británicas a pesar de que Navantia era la favorita para la construcción de nueve fragatas para la Marina australiana y de quince fragatas para la Armada canadiense., La británica BAE Systems se llevó el gato al agua y arrebató a la empresa española los dos megacontratos. Este revés obligó a la dirección de Navantia a acelerar la diversificación de su negocio naval y mirar con más fuerza si cabe hacia la alternativa offshore que había iniciado de la mano de Iberdrola. 

Este viraje le ha permitido contratos como el firmado con la noruega Equinor Energy para la construcción en la planta de Puerto Real de una subestación eléctrica que dará servicio al complejo petrolífero de Johan Severdrup, en el Mar del Norte. Además, este mismo astillero, construye las 20 ‘upper’ jackets para el parque eólico Moray Firth Offshore East, adjudicado por el contratista belga Smulders. El tercer contrato eólico que se desarrolla en la planta puertorrealeña es la construcción de una jackets flotantes. Este contrato se lleva a acabo en el astillero gallego de Fene (A Coruña). Las cinco unidades están destinadas al campo Kinkardine, situado a 15 kilómetros de Aberdeen (Reino Unido), pero Navantia desvió a Puerto real la obra de una de ellas para garantizar así los plazos de entrega. 

A flote gracias al offshore 
Navantia ha seguido apostando por el offshore y el último contrato lo firmó el pasado agosto con Iberdrola El astillero de Fene y la compañía asturiana Windar Renovables fabricarán las 62 jackets -grandes estructuras de acero que sustentan los aerogeneradores en la mar- para el parque de Saint Brieuc, que construirá Iberdrola en la Bretaña francesa. En Puerto Real se espera que Iberdrola adjudique en breve la obra de la subestación que llevará este complejo eólico-marino. Por ello, la posibilidad que se abre ahora con Arabia es vital para seguir adelante con la construcción naval. 

En este caso no se trata de un concurso internacional. Arabia asigna a dedo sus contratos en función de sus intereses. Cabe recordar que las únicas expectativas de construcción naval que le quedan a Navantia bajo la manga dependen del Gobierno español y de su Ministerio de Defensa. La compañía incluyó en 2018 en su plan industrial tres proyectos navales para la Armada española que aún no han visto la luz por falta de presupuesto. Se trata de la construcción del séptimo BAM, destinado a apoyo logístico de submarinos, y el contrato para la puesta a flote de dos buques ferrys para el transporte militar. Estas tres unidades están pendientes de que el gobierno español apruebe sus presupuestos y los incluya en las partidas de Defensa. 

¿Ferrol o Puerto Real? 
La segunda cuestión que abre el posible acuerdo con Arabia es el lugar de construcción de los dos buques anfibios. ¿Ferrol o Puerto Real? El astillero gallego aguarda con impaciencia el corte de chapa de la primera de las cinco fragatas de la serie F-110, la más moderna y versátil del mercado, que ha encargado la Armada española y que cuenta con la bendición de Defensa. 

Este proyecto sigue en los despachos de ingeniería esperando su fase de entrada a talleres. Por otro lado, está el astillero de Puerto Real, que sigue flotando a golpe de encargos offshore pero que, pese a todo, son proyectos pequeños para un astillero de esta categoría. La rivalidad entre los astilleros del norte con los del sur es de sobra conocida en cuanto a carga de trabajo se refiere. El naval gallego ya movió ficha en 2019 cuando saltó la noticia de los dos buques de Arabia y dijo que se debían de construir en Ferrol para cubrir el vacío del dique hasta que se ponga en marcha el proyecto de las fragatas españolas. 

Sin embargo, en la Bahía de Cádiz no quieren perder esta oportunidad y ya se han posicionado para que el posible contrato de Arabia se ejecute en el astillero de Puerto Real. LA VOZ ha podido saber que la ejecución de los dos buques anfibios que demanda ahora Arabia sería inminente. Arabia y España, a raíz del contrato de las corbetas, constituyeron una sociedad conjunta para el desarrollo de proyectos de defensa. De esta forma nació SAMI (Saudi Arabian Military Industries). SAMI-Arabia posee el 51%, mientras que Navantia cuenta el 49% restante. Navantia firmó en julio de 2018 con Arabia Saudí un contrato para la construcción de cinco corbetas, una operación que alcanza los 1.800 millones de euros y que representa la mayor de la historia de los astilleros públicos con un cliente extranjero. 

La obra arranco en enero de 2019. Actualmente, España tiene en servicio los dos buques de asalto clase Galicia: uno bautizado con el mismo nombre y otro como ‘Castilla’. Se diseñaron para transportar un batallón de infantería de 400 soldados, además de 33 carros de combate o 170 vehículos blindados. Pero al final también se han destinado a misiones humanitarias: desde las inundaciones del huracán Mitch hasta la limpieza de la contaminación causada por el Prestige. En Ferrol existe un clamor para lograr un contrato puente antes de las F-110 y ahora es la Bahía de Cádiz la que pide esta obra. No obstante, los sindicatos gaditanos y el arco empresarial de la Bahía son partidarios de un reparto equilibrado de la carga de trabajo en los centros de Navantia.

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Los artilleros de la Brigada XI se ponen a prueba en el simulador.

Práctica en el simulador virtual "Aizcarel"

Los Centros de Dirección de Fuegos y los Observadores Avanzados de las distintas baterías del Grupo de Artillería de Campaña XI pudieron actualizar sus conocimientos sobre el sistema de Mando y Control TALOS en el simulador virtual “Aizcarel”, durante la jornada de adiestramiento que se programó el 10 de febrero en las instalaciones de la base ˝General Menacho˝ de Bótoa (Badajoz). 

Este simulador de Artillería de Campaña permite la práctica de toda la secuencia de tiro, observación, corrección y evaluación de la eficacia de los fuegos en un escenario táctico de combate pero sin los riesgos que entraña el campo de batalla. Además, posibilita el adiestramiento en las situaciones más adversas y en diferentes escenarios, pero dentro de un ambiente controlado, lo que permite aprender de la propia experiencia y encontrar la mejor respuesta a los problemas a través del ensayo de distintas hipótesis. 


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Navantia recibe el certificado de aceptación provisional del último destructor australiano.

El programa de los destructores de la clase “Hobart” para Australia, uno de los mayores contratos de diseño internacionales de Navantia, se encuentra próximo a finalizar. Casi trece años después de la firma del acuerdo entre el grupo naval español, el Gobierno de Australia y las firmas ASC y Raytheon –encargada la primera de la construcción y la segunda del desarrollo de sistemas clave en los buques–, el ejecutivo de Scott Morrison emitió el certificado de aceptación provisional de la tercera y última unidad de la serie, el “AWD Nuship Sydney”. 

Según informó el portal especializado Naval News, Navantia entregó hace varias semanas el último certificado del diseñador de los buques, un documento que será remitido al Gobierno australiano como parte del proceso de entrega de este buque. El programa de destructores AWD –Air Warfare Destroyer–, que se basa en la serie F-100 del grupo naval español, resultó un contrato mucho más complejo de lo que la nación oceánica había anticipado en un primer momento, requiriendo finalmente la participación de Navantia Australia en diversos puntos del mismo para que llegase a buen puerto. 

Proceso controvertido 
La firma en 2007 del acuerdo con el grupo español –por un valor de 285 millones de euros– contemplaba el diseño de los navíos y parte de su ingeniería, así como la transferencia de la propiedad intelectual de los mismos. La construcción de los destructores, por otra parte, sería acometida por la alianza de ASC –una compañía subsidiaria de BAE Systems, rival británica de Navantia– y Raytheon Australia. El proyecto, no obstante, sufrió una serie de imprevistos –similares a los que se están dando ahora con el programa de submarinos galos de Naval Group– que hizo que entrase en la lista de “proyectos preocupantes” de la Oficina Nacional de Auditoría del país, de la que no salió hasta que en 2015 Navantia fue encargada de prestar servicios de apoyo adicional al contrato. 

Al parecer, el presupuesto inicial de más de 4.384 millones de euros estuvo próximo a tener un sobrecoste de otros 730 millones, lo que puso en duda el cumplimiento del calendario inicial del proyecto. La incorporación de Navantia, no obstante, permitió la salida del contrato de la mencionada lista y el cumplimiento tanto del presupuesto inicial como de los plazos dados por la constructora. De hecho, en 2017 el grupo naval español fue nombrado autoridad de diseño de la clase “Hobart”. La relación entre la nación oceánica y el grupo naval español se ha ido reforzando con el paso de los años y proyectos en común –como los dos buques AOR que serán entregados este verano– pese al revés sufrido en el 2018 con el concurso de fragatas. En aquella ocasión, pese a partir como favorita, Navantia perdió el millonario contrato frente a la británica BAE Systems, en parte por los compromisos de Australia con Reino Unido.

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martes, 25 de febrero de 2020

El JEMAD viaja a Irak para mostrar el compromiso de España con la misión.

El Jefe de Estado Mayor de la Defensa, general del aire Miguel Ángel Villarroya, ha elegido Irak para realizar su primer viaje a zona de operaciones como JEMAD. La visita ha tenido el objetivo de mostrar, sobre el terreno, el compromiso de España con la misión desarrollada en el país, coincidiendo con el apoyo mostrado por la ministra de Defensa, Margarita Robles, en la reunión ministerial de la OTAN que se ha celebrado esta semana en Bruselas. 

Durante su estancia en el país, el JEMAD ha visitado las bases de Besmayah, Al Taqadum, Taji y Bagdad y ha mostrado a las tropas allí desplegadas su agradecimiento y felicitación por el excelente trabajo que están realizando en la zona para defender la seguridad y el bienestar de todos los españoles. Asimismo, les ha trasladado el apoyo y reconocimiento de Su Majestad el Rey y de la ministra. El general Villarroya ha visitado también a los militares desplegados en la base de Incirlik, Turquía, en labores de vigilancia 24 horas al día, 7 días a la semana, mostrando el firme compromiso de España con la seguridad colectiva de todos los países de la OTAN y reflejando la plena integración en el sistema de defensa aérea de la Alianza. 

Fuente: https://emad.defensa.gob.es/

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