jueves, 23 de enero de 2020

Eurofighter de la base aérea de Morón vuelven al Red Flag.


El Mando Aéreo de Combate (MACOM) dirige la participación en esta segunda edición del año del ejercicio Red Flag. El Ejercito del Aire vuelve al considerado más complejo y exigente ejercicio de guerra aérea de cuantos se organizan a nivel mundial. En él participan las fuerzas aéreas más operativas, bajo la dirección de la fuerza aérea norteamericana (USAF). Se celebra en la base de Nellis (Nevada), cerca de la ciudad de Las Vegas. En 2017 España participó con los Eurofighter de las alas 11 y 14 y al año siguiente, en 2018, fueron los F-18 de las alas 12 y 15 los que representaron al Ejército del Aire. 

En esta ocasión, tras muchos meses de intensa preparación, con ejercicios de tiro aire-tierra en el Polígono de Tiro de Bardenas Reales (Navarra) y un ejercicio de búsqueda y salvamento SAR de combate con los V-22 Osprey del Cuerpo de Marines destacados en Morón, en unas semanas volarán rumbo a América más de 200 aviadores y ocho aviones de combate Eurofighter de las alas 11 y 14. El traslado de este grupo aéreo expedicionario, que se concentrará en la próximas semanas en la base aérea de Morón de la Frontera, contará con el apoyo de los A-400M del Ala 31 y los Airbus A-310 del 45 Grupo de Fuerzas Aéreas. Para el cruce del Atlántico serán apoyados por aviones cisterna A-330 MRTT de la fuerza aérea británica (RAF), en el marco de los acuerdos en materia de transporte aéreo que mantienen las fuerzas aéreas integrantes de la OTAN. L

os Eurofighter españoles tendrán que efectuar maniobras de reabastecimiento en vuelo durante su salto del Atlántico y harán escala en la base aérea de Lajes, en las Islas Azores (Portugal), y en la base aérea de la USAF en Dover, en la costa este de Estados Unidos. Posteriormente darán el último salto hasta Nellis. Un P-3 Orión del Grupo 22 y un CN-235 de vigilancia marítima VIGMA del Ala 48 completan el dispositivo, encargándose del apoyo SAR para el cruce del océano. A bordo, un equipo de rescatadores paracaidistas del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas, que en caso de caída al mar de alguno de los aviones, se encargarían del rescate del piloto. Todo debe de estar previsto cuando se trata de seguridad en vuelo.

Fuente: http://www.diariodemoron.com/
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Desestimado el recurso de Textron al concurso del avión entrenador.


El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC), integrado dentro del Ministerio de Hacienda, ha desestimado el recurso presentado por la empresa estadounidense Textron Aviation Ltd. contra la adjudicación del concurso del avión entrenador a la compañía suiza Pilatus. De este modo el Ministerio de Defensa tiene vía libre para firmar el contrato para la fabricación de 24 aviones para sustituir a los Casa C-101 Mirlo. Está valorado en 204,7 millones de euros. Así lo han informado fuentes conocedoras del programa. El avión finalmente seleccionado el pasado 26 de noviembre fue el PC-21 de la empresa suiza frente al T-6 Texan II, fabricado por Beechcraft (empresa de Textron), que quedó en segunda posición en la licitación pública. 

La empresa Textron Aviation Ltd. alegó que la oferta de su competidor suizo «debió de ser excluida del procedimiento por no haber acreditado el requisito de solvencia establecido en la cláusula 15 del PCAP [Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares]: La adjudicataria no ha aportado el “certificado expedido o visado por el órgano competente del sector público” en la forma y condiciones exigidas en el PCAP». Además mostraba su rechazo a la presentación, de modo gratuito, de dos de los elementos de modo gratuito (simulador de vuelo FFS y simulador de vuelo CPT). Sin embargo, el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales no le ha dado la razón.

Fuente: https://abcblogs.abc.es/
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miércoles, 22 de enero de 2020

Boinas verdes 4.0: así será en el futuro la unidad de élite del Ejército de Tierra.

Efectivos del MOE con un dron "Searcher"
Efectivos del MOE con un dron "Searcher"/Foto: /La Razón

Las Fuerzas Armadas llevan tiempo preparándose para lo que se ha denominado «Horizonte 2035». Las amenazas cambiantes y un futuro incierto obligan a trazar planes para adaptarse a ese escenario en el que las nuevas tecnologías serán claves. Todos las unidades ya caminan hacia ese horizonte y entre ellas está el Mando de Operaciones Especiales (MOE), la élite del Ejército de Tierra, que trabaja con su propio plan: «MOE 35». El objetivo, según explica a LA RAZÓN su jefe, general de brigada Raimundo Rodríguez Roca, es contar con «una fuerza adaptada a los nuevos tiempos, pequeña, muy especializada, con tecnologías de última generación y preparada para cumplir sus misiones».

Es, tal y como lo define, «un proceso necesario y coherente con la cuarta revolución industrial en la que nos adentramos. Una especie de MOE 4.0». Un proceso del que debería surgir una unidad «integrada por un capital humano con una mentalidad totalmente digital. Y eso, claro está, exige una reorganización e ir cumpliendo poco a poco una serie de hitos. «Tenemos que ser ágiles. Nadie va a esperar a que te reorganices», cuenta el general. «Los primeros cambios los veremos a lo largo de 2020. Vamos a disponer de más cantidad y más calidad en nuestro capital humano. Y a corto plazo, hasta 2022, «continuaremos completando nuevas capacidades y tecnologías de última generación».



Grupos de Operaciones Especiales
Grupos de Operaciones Especiales/Foto: T. Nieto

En lo que se refiere a ese capital humano (los conocidos como guerrilleros o boinas verdes), su jefe explica que «el MOE es una fuerza reducida y, aunque vamos a crecer, seguiremos siendo muy pocos», entre otros motivos, porque generar ese personal altamente cualificado lleva unos tres años porque «los estándares de calidad son muy elevados. No podemos generarlo en masa». Aun así, la intención es, durante los próximos años, ir aumentando el número de efectivos para pasar de los cerca de 900 actuales a unos 1.300. 

Además, apunta que, “para ajustarnos a la realidad de la disponibilidad de recursos de personal de nuestro Ejército de Tierra”, se llevará a cabo «el rediseño y redistribución de las capacidades» de los cuatro Grupos de Operaciones Especiales (GOE) actuales para terminar con «grupos más fortalecidos». Al mismo tiempo, dispondrán de «nuevas estructuras logísticas que nos permitirán ser más eficaces». Lo que también se llevará a cabo son cambios en los propios equipos operativos, dando todavía más prioridad a capacidades claves, como «los idiomas y el entendimiento cultural de las áreas en las que nos desplegamos y que son capacidades militares esenciales». 

Y es que, recuerda Rodríguez, «nuestro trabajo no consiste únicamente en realizar acciones directas. El grueso de nuestro trabajo es un enfoque indirecto del empleo de la fuerza», como la Asistencia Militar a otros países. Una reestructuración importante para adaptarse a los retos que se les presentan a los boinas verdes. El general hace hincapié en que «estamos más en un cambio de época que en una época de cambios. Un panorama cambiante y de incertidumbre que va a continuar y que obliga a estar preparado para una amplia variedad de retos». Y entre ellos, destaca dos. El primero viene derivado de la lucha contra el terrorismo internacional y continuarán afrontándolo «de manera indirecta, empleando una herramienta tan eficaz como la asistencia militar» para formar a ejércitos que quieren fortalecer sus capacidades.

Un boina verde salta desde un avión para una infiltración
Un boina verde salta desde un avión para una infiltración/Foto: MOE (nombre del dueño)/La Razón

En cuanto al segundo, el cual «se va a incrementar en el futuro», se refiere a una «situación de enfrentamiento oculto» derivada de las «ambiciones de determinados países revisionistas que tratan de alterar el equilibrio de poder establecido». Esto es, ante un posible escenario de conflicto, infiltrar estratégicamente en el terreno equipos de manera permanente para ir preparándolo. Y aunque parezca lo contrario, se trata de una acción delicada, ya que en ese escenario también se ocultarán efectivos de esos países revisionistas en «una zona de competición que se libra bajo el umbral de la guerra».

Y para hacer frente a esos retos, el MOE necesita de los últimos medios y de la tecnología más avanzada, para lo que juega un papel esencial su unidad de Experimentación e Innovación, la cual «explora y experimenta los nuevos materiales y equipos que pueden proporcionar una ventaja en el campo de batalla». Como ejemplo, el general habla del Vehículo Medio de Operaciones Especiales (VMOE), «uno de sus mejores productos» y del que dispondrán de una veintena. Se trata de un vehículo que proporciona un incremento de movilidad, potencia de fuego, protección y autonomía logística que facilita operar durante largos periodos de tiempo y «combatir en pequeños equipos, aislados en territorio hostil o alejados de apoyos y bases propias».

Guerrilleros con un microdron
Guerrilleros con un microdron/Foto: MOE (nombre del dueño)/La Razón

Además de la movilidad, la «inteligencia de imágenes» seguirá siendo importante en el campo de batalla, por lo que los boinas verdes continuarán incorporando drones de distintas clases (desde los de apenas 10 centímetros, como el «Black Hornet», a otros más grandes, como el «Orbiter 3»), que «proporcionan precisión, seguridad y protección». Pero sobre todo, ese futuro requiere de otros avances como son la robótica y la inteligencia artificial. «Por separado son importantes, pero la fusión de ambas implicará un salto cualitativo de mayor alcance», destaca el general. «A corto plazo», considera clave «la robótica terrestre, que permitirá movimientos por el interior de edificios o túneles con mayor seguridad, evitando trampas y sorpresas». 
Dron Orbiter
Dron Orbiter



Y «a medio y largo plazo» mira a «la nanorobótica, que va a permitir infiltrarse en grupos de difícil acceso y conseguir una información de gran calidad de explotación en tiempo real». Además, añade que fusionar la robótica y la nanorobótica con la inteligencia artificial «permitirá desarticular con mayor velocidad redes de terrorismo internacional». En este punto no se olvida de los «drones en enjambre coordinados con inteligencia artificial» para «aislar zonas, cubrir flancos o defender espacios de difícil acceso». Y ya están estudiando con universidades proyectos para sistemas de medición de constantes y variables que, en un futuro, incluiría «prendas inteligentes que permitan la medición de constantes físicas como la pérdida de agua, la tensión o el nivel de azúcar».
Una unidad con 55 guerrilleras
En cuanto a la presencia femenina en esta unidad de élite, la cual la ministra Margarita Robles se comprometió a impulsar, el general recuerda que «siempre ha habido mujeres en el MOE». En la actualidad hay unas 55, el 6%, en diferentes empleos de soldado a capitán. Y hace hincapié en que «son bastantes las que han finalizado con éxito la cualificación necesaria para pertenecer a equipos operativos. Despliegan en operaciones como cualquier otro militar del MOE. Su trabajo es impecable y de calidad».

Varias guerrilleras, durante un ejercicio
Varias guerrilleras, durante un ejercicio

En este punto, después de ciertos rumores sobre si ese impulso a la presencia femenina implicaría la entrada de mujeres que no hubiesen superado el exigente curso, el general deja claro que «ser de Operaciones especiales no significa únicamente haber realizado un curso de 10 meses de cualificación. Los que lo finalizan son necesarios en los equipos operativos, pero el MOE es más que eso». Se refiere a que hacen falta muchas otras capacidades para que no haya opción al fallo. «¿Cómo podríamos funcionar sin nuestros complejos sistemas de transmisiones?», se pregunta para responderse él mismo: «Gracias a un gran equipo de profesionales altamente cualificados cuyo trabajo es exclusivamente ese y de cuya calidad dependemos para sobrevivir en el campo de batalla».



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martes, 21 de enero de 2020

Los futuros sargentos de Caballería cumplen con la tradición de presentación al Estandarte.

La presentación se realizó en ValladolidLos componentes de la XLVII promoción de la Enseñanza Militar para el Ingreso en la Escala de Suboficiales cumplieron, el 10 de enero, con la tradición de presentarse ante el Estandarte de la Academia de Caballería. Fue durante un acto celebrado en el patio de armas del establecimiento “Teniente Galiana”, el lugar donde han cursado sus estudios todas las anteriores promociones de suboficiales de Caballería. 

Previamente, el director de la Academia, coronel Aguado, había inaugurado el escudo luminoso que se ha situado en la entrada del establecimiento. El acto finalizó con el homenaje a los soldados que dieron su vida por España, entonación del himno de Caballería y un desfile ante las autoridades y asistentes.

Fuente: http://www.ejercito.mde.es/

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