jueves, 16 de agosto de 2018

El Ejército del Aire crea un centro de vigilancia de la amenaza espacial.

Radar de vigilancia espacial en la base de Morón de la Frontera (Sevilla).

China destruyó en 2007 un satélite propio alegando que estaba fuera de control. Hasta entonces nunca se había disparado contra una nave en el espacio. China demostró que podía hacerlo. Este fue uno de los ejemplos que puso el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, para justificar la creación de una quinta rama de las Fuerzas Armadas estadounidenses (además de Tierra, Aire, Armada, Marines y Guardia Costera) en 2020, si obtiene luz verde del Congreso. 

El otro caso que alegó Pence para invertir 8.000 millones de dólares en la puesta en marcha de la futura Fuerza Espacial fue el supuesto desarrollo por parte de Rusia de sistemas láser para neutralizar infraestructuras espaciales. Se trata, concluyó, de asegurar para Estados Unidos el “dominio del espacio”, convertido en nuevo campo de batalla. A una escala muy diferente, también España empieza a dar los primeros pasos para garantizar la seguridad del espacio exterior. El Consejo de Seguridad Nacional del pasado 16 de julio, el primero con el presidente Pedro Sánchez, acordó “la elaboración de una Estrategia de Seguridad Aeroespacial [...] para hacer frente a las amenazas de diversa índole a las que están sometidos el espacio aéreo y ultraterrestre”. A medio plazo, se creará un Consejo de Seguridad Aeroespacial similar a los que ya existen en materia de Ciberseguridad o Seguridad Marítima. En sociedades desarrolladas, como la española, es cada vez mayor la dependencia del espacio para tareas cotidianas como la telecomunicación, la previsión meteorológica o la geolocalización; lo mismo sucede con las operaciones militares, que requieren satélites de observación y comunicaciones. 

La defensa de un país se proyecta así al espacio exterior. Al contrario de lo que sugirió Pence, el general Juan Pablo Sánchez de Lara, jefe de la División de Planes del Estado Mayor del Aire, admite que un ataque deliberado contra sistemas espaciales “no se considera a corto plazo”. Tampoco, agrega sonriendo, le preocupan los OVNI. La amenaza más real es la basura espacial, una nube de más de 8.100 toneladas de material orbitando alrededor de la Tierra. Según la Agencia Espacial Europea, hay más de 29.000 objetos de más de 10 centímetros (21.000 catalogados y monitorizados), 750 de entre 1 y 10 centímetros y 166 millones entre un milímetro y un centímetro. El alarde de poder destructivo que hizo China en 2007 dejó un reguero de miles de fragmentos flotando en el espacio. Lo mismo sucedió cuando, dos años después, chocaron por primera vez un satélite estadounidense y otro ruso. Estos diminutos pedazos de metal, a velocidades de hasta 48.000 kilómetros por hora, se convierten en proyectiles cuyo impacto puede tener consecuencias devastadoras. 

La misión del Ejército del Aire, en palabras del general Sánchez de Lara, será “proporcionar información ante cualquier evento que pueda afectar a la operación segura de los medios de que dispone España en el espacio para permitir una reacción”. La única reacción posible actualmente es desviar la trayectoria del satélite para evitar una colisión con la basura espacial, algo que la NASA hizo en 21 ocasiones el año pasado. En el caso español, la decisión quedará en manos del operador del satélite, ya que esta maniobra implica un gasto de combustible y un acortamiento de su vida útil. Parte de esta basura espacial, la que está en órbita más baja, se desintegra al entrar en la atmósfera, pero no sucede lo mismo con objetos más grandes, como el laboratorio chino Tiangong 1, que se precipitó el pasado 2 de abril en el Pacífico sur, tras semanas de tener en vilo a centros de seguimiento espacial de todo el mundo, que no pudieron predecir su lugar de caída. Además de las creadas por el hombre, en el espacio hay otras amenazas, como asteroides y meteoritos (una lluvia de estos últimos causó casi 1.500 heridos en la ciudad rusa de Chelyabinsk en 2013); o las tormentas solares, capaces de dejar sin electricidad a una gran ciudad durante nueve horas, como sucedió en Quebec (Canadá) en 1989. 

El objetivo de la nueva unidad, insisten quienes la han diseñado, es adquirir la capacidad de conocer un espacio cada vez más “congestionado, disputado y competitivo” y predecir los riesgos que puedan afectar a los activos espaciales españoles, tanto civiles como militares, de manera que se puedan evitar o minimizar” sus efectos. El embrión del centro de vigilancia aeroespacial cuenta solo con media decena de militares, pero la plantilla se doblará el año próximo y crecerá a medida que lo requieran las necesidades. Estará ubicado en la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) y dependerá orgánicamente de la Jefatura de Sistemas de Mando y Control del Ejército del Aire. Torrejón alberga, desde julio de 2016, el Centro Español de Operaciones de Seguimiento y Vigilancia del Espacio (S3TOC), liderado por el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial), de carácter civil, adscrito al Ministerio de Ciencia que dirige el exastronauta Pedro Duque e integrado en la red de la UE, junto a Alemania, Francia, Italia y Reino Unido. El Ejército del Aire prevé llegar a acuerdos de cooperación con este centro, al que ahora presta apoyo, para aprovechar sinergias y evitar duplicidades. (Jesús.R.G.)


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Alumnos de la Academia General Militar se instruyen en West Point.


Coordinación previa al ataque
Coordinación previa al ataque
Españoles y estadounidenses peinan la zona
Españoles y estadounidenses peinan la zona
Los militares realizan una acción de fuego
Los militares realizan una acción de fuego

Cinco alféreces cadetes de la LXXVI promoción de la Academia General Militar (AGM) participan en la instrucción de verano de la prestigiosa Academia Militar norteamericana de West Point (Nueva York); esta formación estival tiene el doble papel de conocer nuevos medios y procedimientos así como de instruir a los cadetes recién incorporados al centro. Los alumnos españoles que han querido invertir este verano en ampliar su formación y experiencia militar en West Point han tenido que pasar un proceso de selección. Los cinco que presentaban mejor currículo y notas han podido participar.Una vez allí, comparten, codo con codo, la vida de los cadetes de la academia estadounidense. Los de nueva incorporación, actualmente, están en la fase de instrucción en técnicas básicas del combate individual. Por su parte, los alféreces cadetes de la AGM aprenderán cómo se gestiona la instrucción en un centro de tanto prestigio. Dada la mayor experiencia de los alféreces cadetes españoles, que cuentan ya con dos años de formación militar, West Point aprovecha para integrarlos como instructores en actividades como patrullaje, observación, reacción al contacto…

Una vez terminado el módulo de instrucción, y en coordinación con el Centro Universitario de la Defensa de la AGM, los alféreces permanecerán en West Point durante un semestre académico. Cursarán varias asignaturas de Ingeniería, en las que los españoles, históricamente, han conseguido estar entre el 10% de los mejores alumnos de West Point. Simultáneamente, nueve cadetes estadounidenses cursarán asignaturas en Zaragoza, integrados tanto en la vida académica como en la instrucción. Estos intercambios favorecen la futura relación y entendimiento entre ambos Ejércitos en todos los niveles.En los últimos años, West Point ha mostrado mucho interés en reforzar la relación con la Academia General Militar y el Ejercito de Tierra, tanto incrementado el número de cadetes que West Point envía a la Academia zaragozana como generando nuevas vías de colaboración y formación en España. Esta buena sintonía quedó patente con la interpretación del Himno de la AGM en West Point, durante el aniversario del centro español (20 de febrero). (Jesús.R.G.)
 

Fuente: http://www.ejercito.mde.es/

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La Comandancia General de Melilla instruirá a militares senegaleses en técnicas de combate en desierto.

Durante la formación en asistencia sanitaria
Durante la formación en asistencia sanitaria

El Tercio “Gran Capitán” I de La Legión, de la Comandancia General de Melilla, ha sido designado para instruir a militares senegaleses en técnicas de combate en desierto. La preparación, cuyo inicio está previsto para el mes de septiembre, se desarrollará en Dodji (Senegal) y se enmarca dentro de las actividades de Seguridad Cooperativa que llevan a cabo las Fuerzas Armadas en Senegal. 

En ella participará un equipo de instructores, al frente de los cuales estará del teniente Notario, que ya está desarrollando un programa de preparación específico en el que se incluyen, entre otras actividades un curso intensivo de francés, instrucción de asistencia sanitaria, conocimiento de la sociedad y cultura senegalesas, técnicas de trabajo con intérpretes, jornadas de trasvase de conocimientos con otras unidades de la Fuerza Terrestre que ya han realizado actividades de seguridad cooperativa en Senegal, y conocimiento del armamento y equipo de las fuerzas armadas senegalesas. El equipo de instructores, además, está desarrollando, durante dos semanas, un ejercicio en el campo de maniobras y tiro “Álvarez de Sotomayor”, en Almería, con el objetivo de poner en práctica las fichas de instrucción y evaluación de técnicas de combate en desierto que empleará en Senegal. (Jesús.R.G.)

Fuente: http://www.ejercito.mde.es/

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