sábado, 25 de agosto de 2018

La OTAN ensaya una tecnología gallega para identificar todo tipo de objetos en el mar.

En algún lugar indeterminado del planeta, que se mantiene en el más estricto secreto, la OTAN experimenta estos días una tecnología gallega que permite identificar cualquier tipo de objetos en el mar. Se trata de un sistema desarrollado por el Centro Tecnológico de Galicia (Gradiant) que llegó a manos de la Alianza Atlántica casi por casualidad, ya que su creación nunca estuvo relacionada con fines militares. Pero los técnicos del organismo con sede en Bruselas comprobaron su potencial en una feria celebrada en La Spezia (Italia), y decidieron que valía la pena experimentar con un método que se viene utilizando para detectar furtivos en las rías gallegas. 

La pesca clandestina no es la única finalidad de la tecnología de análisis de vídeo de Gradiant, denominada Mares y creada para detectar personas, embarcaciones y todo tipo de objetos en escenarios con visibilidad baja o compleja, como los que se producen en el mar. Es el resultado de más de nueve años de trabajo en el centro tecnológico con sede en Vigo, y también está siendo utilizada para la vigilancia marítima y el control de entornos naturales por puertos y flota pesquera, no solo en Galicia. Hasta ahora, sus usos están relacionados con la protección de recursos naturales y de infraestructuras costeras sensibles, seguridad, emergencias, control de fronteras, persecución de actividades delictivas y del furtivismo, control perimetral portuario y control del puerto y de la costa. 

El sistema no solo detecta objetos en el mar. Lo que en realidad lo distingue del resto de dispositivos es su capacidad para diferenciar objetos 
“Mares se basa en el análisis algorítmico para poder entender qué dicen las imágenes filmadas”, explica Fernando Jiménez, gerente de Gradiant. “Le damos inteligencia a la detección de imágenes. Normalmente esto se sabía hacer analizando los bloques que se mueven en entornos naturales o artificiales estáticos. Nosotros hemos aprendido a hacerlo en entornos naturales en los que todos los bloques se mueven, pero de todos ellos, solo son relevantes algunos. Gradiant es pionera en esta tecnología que permite discriminar qué es lo interesante”. 

El sistema no solo detecta objetos en el mar, como puedan hacer radares, sonares o cámaras. Lo que en realidad lo distingue de estos dispositivos es su capacidad para diferenciar objetos. “Es apto para distinguir una roca de una ballena, o una patera de un pesquero o un barco de guerra”, explica un portavoz de la empresa. “Lo relevante desde una perspectiva técnica es detectar y diferenciar este tipo de objetos, y hacerlo además de forma sistemática y digital, en entornos como el mar, donde el escenario es muy cambiante, con olas, horizontes, cielos, vuelos de pájaro… Ahí es donde aparece la innovación de Gradiant, capaz de detectar y diferenciar este tipo de objetos”. Los técnicos de la OTAN tuvieron conocimiento de la existencia de Mares por una demo que publicó Gradiant en redes sociales, relacionada con una conferencia sobre el proyecto. Un representante de la Alianza Atlántica se desplazó a Vigo para conocer el centro tecnológico en una visita informal, e invitó a la empresa a acudir a La Haya para presentar el proyecto. Después, pasó otra prueba en el certamen de La Spezia, donde se realizó una demostración de videoanalítica del sistema previa a las operaciones actuales. 

La tecnología se está probando en barcos de investigación de la OTAN, en las maniobras marítimas Nordic Recognized Environnmental Picture 2018 (NREP-18), en la que participan 20 países de Norteamérica y Europa. El lugar no ha sido desvelado por razones de seguridad. El enlace es el director del proyecto Mares con la OTAN, José Antonio Rodríguez Artolazábal, que realiza el seguimiento de unas maniobras basadas en la toma y análisis de imágenes y del que todavía no se puede anticipar nada. En concreto, el proyecto de la OTAN se ensaya con cámaras embarcadas y tecnología de detección conectada a centros de análisis y decisión. Las pruebas se realizan a bordo de los barcos de investigación Nato Research Vessel (NVR, por sus siglas en inglés) del organismo intergubernamental, en el marco del Centro de Investigación y Experimentación Marítima (CMRE). 

Su potencialidad para la OTAN no es únicamente militar, ya que en las pruebas participan otras organizaciones que estudian la vida salvaje 
Las maniobras proporcionarán información para los ensayos sobre inteligencia, vigilancia y reconocimiento del Unified Vision 2018 (UV18), con las que la OTAN desarrolla tecnología que permita compartir y procesar inteligencia compleja de forma conjunta en el ámbito internacional, para generar capacidades operacionales de utilidad en el futuro para los países miembros de la Alianza. En todo caso, su potencialidad para la Alianza no es únicamente militar, ya que en las pruebas participan otras organizaciones que estudian la utilidad en el análisis de la vida salvaje, concretamente de las ballenas y otras especies marinas. 

“De hecho, no podemos decir qué uso vaya a darle la OTAN”, matiza Daniel Ramos, responsable de desarrollo de Negocio Internacional de Gradiant. Gradiant es un centro tecnológico especializado en el desarrollo de soluciones tecnológicas en los ámbitos de la conectividad, inteligencia y seguridad. En sus diez años de actividad, el centro ha desarrollado 258 proyectos con socios y clientes en 29 países del mundo. Entre sus últimos acuerdos comerciales se incluyen la integración de su tecnología de verificación de firma dinámica en los dispositivos Galaxy Note de Samsung, o la incorporación de su tecnología para la detección de vida en la app del banco ecuatoriano Cooperativa de Ahorro y Crédito Policía Nacional (CPN). El centro gallego emplea a 109 profesionales y cuenta con 12 patentes solicitadas, y tuvo unos ingresos de más de 5,2 millones de euros en 2017. (Jesús.R.G.)


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