lunes, 22 de abril de 2019

El Ejército planea proteger a sus soldados con exoesqueletos a partir del año 2035.


Soldados protegidos con exoesqueletos y la incorporación de inteligencia artificial y robótica a las brigadas, así como a sus estructuras de apoyo. El Ejército de Tierra sigue desarrollando nuevas ideas de cara al horizonte 2035; un plan de renovación que gira en torno a la incorporación de los vehículos 8x8 -también conocidos como dragones- para ofrecer una respuesta más adaptada a las nuevas amenazas. El Ejército considera que su actual concepto de brigada puede quedar obsoleto en los próximos años. Las guerras híbridas y la revolución tecnológica que se están viviendo en los conflictos actuales -lecciones aprendidas de escenarios tan dispares como Siria o Ucrania- requieren un nuevo modelo de estructura. La apuesta principal pasa por los 8x8, vehículos que sustituirán a los actuales BMR y que constituirán un nuevo modo de actuación y despliegue. Pero no sólo se pone el foco en los 8x8. Desde el Ejército de Tierra se han puesto sobre la mesa una batería de medidas que se encuentran en diferentes fases de desarrollo. 

Prototipo soldado ratnik 3

EL ESPAÑOL ya contó cómo se está ensayando el combate en subsuelos; también se está potenciando la fuerza del binomio hombre/perro. Además, preocupa cómo hacer frente a las nubes de drones y a otros proyectos armamentísticos que ya se están empleando en diferentes zonas de conflicto. "El valor principal del Ejército sigue siendo el soldado", insiste habitualmente el Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), general Francisco Javier Varela Salas. La protección de los efectivos llega a través de un mejor posicionamiento en el campo de batalla a través de los nuevos sistema de información y comunicación. Pero el cuerpo militar también planea la incorporación de exoesqueletos. "Se prevé el empleo extendido de exoesqueletos en apoyo al combatiente a pie", detalla la revista institucional Tierra en su último ejemplar. De acuerdo a sus valoraciones, este sistema de protección "permite disminuir no solo la carga física del combatiente, sino también su carga cognitiva gracias al uso de sensores".

Imagen: Lockheed Martin.
Exoesqueleto Fortis

Se trata de un equipamiento que recubre la piel. En la industria militar, no sólo protege al soldado, también potencia algunas de sus capacidades físicas. Una imagen que encaja en escenas de películas de ciencia ficción, pero que ya se está desarrollando en potencias. En el caso ruso, el traje del futuro recibe el nombre de Ratnik 3; en desarrollo desde 2015, el año pasado superó los primeros ensayos. En Estados Unidos, el exoesqueleto Fortis ha sido desarrollado por la empresa Lockheed Martin para fines principalmente civiles, pero también se planea la incorporación al mundo militar. China o Francia, entre otros, también cuentan con sus propios programas. ¿Y en el caso español? Por ahora no se conoce cómo ni quién desarrollará el traje del futuro. La apuesta del Ejército respecto a estos proyectos tecnológicos, no obstante, pasa por la industria española; en ocasiones, con el apoyo de instituciones universitarias. La revolución está prevista para el año 2035. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://www.elespanol.com/

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La misión sigilosa de España con el portaaviones Abraham Lincoln.

La misión sigilosa de España con el portaaviones Abraham Lincoln
El portaaviones Abraham Lincoln, visto desde la proa de la fragata Méndez Núñez
 
Cuando un portaaviones de la US Navy se desplaza a una zona de operaciones hay que prestarle atención. Y más aún si en su periplo de siete meses por el Mediterráneo, el golfo Pérsico, el océano Índico, el mar del Sur de China o el océano Pacífico le acompaña una fragata española como uno de sus buques de escolta. Se trata de la Méndez Núñez (F-104), con una dotación de 215 marinos que tienen su base en Ferrol. 
 
Como explica su comandante, el capitán de fragata Antonio González del Tánago, «nuestra misión es proporcionar capacidad de defensa al portaaviones Abraham Lincoln, llevar a cabo distintos cometidos de seguridad marítima y garantizar la libertad de navegación y de comercio». Junto a las «100.000 toneladas de diplomacia estadounidense» y sus 85 aeronaves a bordo (los caza F-18 son la punta de lanza), la fragata española se ha unido al Grupo de Combate 12 de la US Navy que además lo componen los destructores de misiles guiados Nitze, Mason y Bainbridge, el crucero de misiles guiados Leyte Gulf, el buque logístico Arctic y, asunto secretísimo, al menos un submarino que vela por la seguridad de la flotilla en las profundidades marinas.

Escala en Mallorca
 
Visible desde el paseo marítimo de Palma de Mallorca, esta semana recaló en la bahía el portaaviones Lincoln, cuyo poderío militar «sedujo» a autoridades locales la noche del martes durante una recepción oficial en uno de sus hangares. Dos cazas F-18 Super Hornet y las banderas de España y EE.UU. sirvieron como «atrezzo» para la ocasión. Un portaaviones es una «embajada» de EE.UU. allá donde recale. La misión de la fragata Méndez Núñez junto al grupo de combate estadounidense llega en medio de una campaña electoral. Y, claro está, no se ha pregonado en exceso por parte del Ministerio de Defensa. A ello hay que sumar que fue aprobada por el anterior Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Eso sí, el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el general Fernando Alejandre, y el jefe de la Armada Española, almirante Teodoro López Calderón, sí aterrizaron en el portaaviones estadounidense en una visita privada. Fueron invitados por el embajador estadounidense, Duke Buchan III. «Este despliegue es también un claro compromiso de España y Estados Unidos en favor de la paz y estabilidad mundial», declaró el comandante de la Méndez Núñez en una rueda de prensa junto al comandante del Grupo de Combate 12 de la US Navy, el contraalmirante John Wade. Más allá de las generalidades sobre la misión, poco o nada se ha informado de los ejercicios u operaciones concretas que tiene previsto realizar el portaaviones Abraham Lincoln y la escolta de buques que le acompaña. «Algunos están en proceso de planeamiento», informa el capitán de fragata González del Tánago. En qué puertos o base recalará también es cuestión secreta.
 
Zonas calientes
No obstante sí se conoce el itinerario general: todo un recorrido por la mayoría de las zonas «calientes» geopolíticas del momento. En el Mediterráneo, con el escenario libio en auge y el sirio latente, el Grupo de Combate 12 afrontará la cada vez mayor presencia de la Armada rusa, que dispone de una base en Tartus (Siria) y con una hiperactividad de submarinos que bien preocupa a la OTAN.

El paso del canal de Suez será un punto álgido por las especiales condiciones de seguridad que conlleva. Sobre todo desde que hace seis años yihadistas atacasen con lanzacohetes a un buque mercante. Tras este paso, el estrecho de Bab al-Mandab posicionará al portaaviones Lincoln y a sus buques de escolta ante el escenario de la guerra de Yemen, donde una coalición liderada por Arabia Saudí -socio estratégico de EE.UU.- libra una guerra contra los hutíes apoyados por Irán. Luego vendrá el escenario del golfo Pérsico, donde también actuará el portaaviones en diversas misiones de cooperación de defensa y, si así lo ordena Donald Trump, de ataque en algún conflicto. 

Obama ya empleó los cazas F-18 de sus portaaviones para iniciar los primeros ataques contra el Daesh en Irak. En EE.UU. hay un dicho: cuando hay una crisis en el mundo la primera pregunta que se hace el presidente de EE.UU. es ¿dónde están los portaaviones? Pero sin duda, el escenario más caliente -y ya es decir- al que puede enfrentarse la flotilla, y en ella la fragata Méndez Núñez, es el mar del Sur de China, donde el portaaviones Abraham Lincoln llevará a cabo unas maniobras conjuntas con la Armada de a India y países con intereses en la zona. En el horizonte, la preocupación por el expansionismo de China en la región y la construcción de islas artificiales así como de otras de las que se adjudica su soberanía. Ya en San Diego (California), donde se les espera para el 31 de octubre. La fragata española volverá a España por el canal de Panamá y circunnavegarán el mundo: el marino Juan Sebastián Elcano y su hazaña «in memoriam».

¿De quién depende el mando?
Durante su despliegue de siete meses la fragata española «atenderá a lo que se planea y conduce desde el Grupo de Combate del portaaviones Abraham Lincoln», informan desde el Estado Mayor de la Defensa cuando son preguntados por la cadena de mando de la misión. Eso sí, «mantiene la dependencia nacional del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), a través del Comandante del Mando de Operaciones». Este es el cuarto despliegue de estas características de un buque español con un portaaviones estadounidense desde 2005.

Fuente: https://abcblogs.abc.es/
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