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lunes, 23 de febrero de 2015

España se queda sin opciones en el concurso del futuro submarino australiano.


El Departamento de Defensa de Australia anunció este fin de semana la estrategia de adquisición de su futuro programa de submarinos, el mayor proyecto de adquisición militar de la historia del país, valorado en 50.000 millones de dólares australianos (34.400 millones de euros). Defensa explica en un comunicado que la industria local necesitará trabajar con un socio internacional para sacar adelante el proyecto. 

En este contexto se invitará a Francia, Alemania y Japón a participar en el concurso que decidirá quién se asociará con la industria del país para desarrollar el nuevo submarino. Está previsto que este proceso de evaluación dure diez meses, tras los cuales se conocerá que socio internacional es el elegido. El astillero DCNS de Francia inauguró el pasado otoño la filial DCNS Australia para tratar de escalar posiciones en el programa de submarinos australianos. Por su parte Japón, la mejor posicionada para hacerse con el contrato según fuentes del sector, tiene intención de ofrecer sus submarinos de la clase Soryu a través de las empresas Kawasaki y Mitsubishi; mientras la opción alemana pasa por el diseño Tipo 214, de ThyssenKrupp. Otro contendiente que había sido contemplado, aparte de la española Navantia, que estuvo bien considerada hace meses, antes de que surgiesen problemas de pesos en su diseño S-80, es la sueca Saab, que finalmente no se encuentra entre las elegidas en esta primera instancia. 

El Gobierno australiano vislumbra entre las opciones la posibilidad de que los buques sean diseñados y construidos o bien en el extranjero, o bien en el propio país o bien a través de una fórmula mixta. Los nuevos buques deberán ser entregados a tiempo para que no se produzca una brecha en la capacidad submarina del país a mediados de los años 2020, cuando la clase Collins, actualmente operativa, está previsto que sea retirada del servicio. El objetivo es que los futuros sumergibles puedan “defender Australia y los intereses australianos en la década de 2040 y más allá”. En el comunicado emitido por el ministerio australiano se recuerda que los submarinos “son la adquisición de capacidad de defensa más compleja, sensible y cara que un gobierno puede hacer”. 

Similar a la clase Collins y más sigilosos 
El Gobierno espera que los trabajos importantes de construcción de los submarinos se lleven a cabo en Australia, donde prevé que generarán medio millar de nuevos puestos de trabajos de alta cualificación. Las nuevas naves deberán contar con características de alcance y resistencia similares a las de la case Collins y unos sensores y unas características de sigilo superiores. (Jesús.R.G.)


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