martes, 9 de abril de 2019

Navantia empieza los preparativos para las pruebas del primer logístico.




Navantia Ferrol está plenamente volcada en la construcción de los dos buques de aprovisionamiento en combate para la Armada de Australia. La compañía pública está empezando los preparativos para el desarrollo de las pruebas del primero de los dos barcos encargados por la Marina de las Antípodas, bautizado como Supply. La empresa sostiene que es un momento «crucial» en la construcción de este barco que, como su gemelo, está llamado a servir de auxiliar a la flota de las Antípodas para el suministro de víveres y combustible, entre otros. En las primeras evaluaciones que se lleven a cabo en el barco se probarán los sistemas y equipos de manera individual, entre ellos, los generadores diésel.

En la fase posterior se llevarán a cabo las pruebas conjuntas de los sistemas y, por último, se celebrarán, como viene siendo habitual en estos contratos, las de mar y las oficiales con el cliente. Si se mantienen las previsiones que maneja actualmente Navantia, estas últimas se materializarán a finales de año. El Supply partirá hacia Australia, para integrarse en la flota de su país, en los primeros meses del 2020. Tras las pertinentes comprobaciones, la Defensa australiana y Navantia firmarán la aceptación del barco, a mediados de ese mismo ejercicio. Culminarían así cuatro años de trabajos con ese primer buque, ya que el programa de fabricación de los dos navíos auxiliares para las antípodas arrancó en las plantas de la ría en julio del 2016. 

Camino a la botadura
El segundo buque de aprovisionamiento en combate, el Stalwart, ya se encuentra también en plena fase de fabricación, después de que a finales de noviembre del pasado año fuese colocado el bloque de quilla en la grada, en donde desde entonces no ha dejado de crecer. Si en el caso del Supply, Navantia se prepara la realización de las distintas pruebas, con el segundo barco del programa sucede algo similar, pero con respecto a la botadura. 

El astillero que dirige Jorge Filgueira acaba de superar el hito de tener montados en la grada el 35 % de sus bloques, y los próximos meses serán intensos con todos los trabajos previos al bautismo de mar. El contrato de fabricación de los dos barcos implica la realización de tres millones de horas de trabajo, aunque en esta cifra no se incluyen las horas derivadas de la fabricación y suministro de los motores principales, generadores diésel, engranajes reductores y el Sistema Integrado de Control de Plataforma que también suministra Navantia. 

Concentración de Elinco
En otro orden de cosas, la plantilla de la empresa Elinco de Navantia Ferrol protagonizó en la mañana de ayer una concentración delante de la puerta principal, para alertar de los retrasos en los cobros de sus nóminas que están padeciendo. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://www.lavozdegalicia.es/

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La UVE supervisa el vuelo de observación de Rusia en territorio español.


El coronel de la UVE recibe al equipo ruso

Un equipo de 28 observadores militares de la Federación de Rusia han obtenido imágenes digitales, en el marco del Tratado de Cielos Abiertos, al que pertenecen países como EE.UU. y otros europeos. Un equipo de la Unidad de Verificación Española (UVE) ha supervisado el vuelo de observación realizado por la Federación Rusa este jueves en España dentro del Tratado de Cielos Abiertos, del que forman parte 34 países, entre los que se encuentran Estados Unidos, Ucrania y todos los países europeos.

Es la primera vez que Rusia realiza un vuelo real de observación con el Tupolev 214OS, una aeronave certificada para esta misión por todos los miembros del Tratado el pasado mes de septiembre, aunque es el noveno vuelo de observación que la Federación de Rusia lleva a cabo este año, con uno sobre Estados Unidos en marzo (en este caso con la aeronave Tupolev 154M-LK1). La verificación realizada por los militares de la UVE en esta misión, ha comenzado con la de inspección de la aeronave y la negociación del plan de misión tras su llegada a la Base Aérea de Getafe el lunes 1 de abril.

Tras esta inspección, los militares españoles han trabajado a bordo del vuelo de observación, que ha recorrido 1.800 kilómetros por la zona centro y sur de la península, la distancia máxima permitida por el Tratado de Cielos Abiertos sobre nuestro país. Así, el equipo español ha supervisado en todo momento que la ruta y la altitud de vuelo negociada se ejecutaban correctamente, así como las 1.000 imágenes captadas por el equipo ruso, integrado por 28 militares.  Un equipo de la sección de Comunicación Estratégica del EMAD ha realizado un seguimiento de toda la misión, incluido el vuelo de observación.

Tratado de control de armamentos
El Tratado de Cielos Abiertos se encuadra dentro de los compromisos contraídos por los Estados Parte de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) con el objetivo de promover una mayor apertura y transparencia en sus actividades militares, con lo que se contribuye al desarrollo y robustecimiento de la paz, la estabilidad y la seguridad.
El tratado fue firmado en 1992 aunque no entró en vigor hasta el 1 de enero de 2002. En él se establece el denominado “régimen de Cielos Abiertos”, que permite a cualquiera de los Estados signatarios sobrevolar cualquier área del territorio de otro Estado parte, obteniendo imágenes con una resolución máxima de 30 centímetros. (Jesús.R.G.)

Fuente: http://www.emad.mde.es

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