martes, 30 de julio de 2019

Airbus DS ofrece a Defensa un nuevo programa de entrenador para el Ejército del Aire.




Airbus DS ha ofrecido al ministerio de Defensa de España un nuevo programa para sustituir a los aviones de entrenamiento avanzado del Ejército del Aire, el CASA C-101, uno de los siete programas identificados como prioritarios en el nuevo ciclo inversor del ministerio. En lenguaje interno el Jefe del Estado Mayor del Aire se ha referido al programa como CASA C-102. El general Javier Salto Martínez-Avial, Jefe del Estado Mayor del Aire, ha explicado hoy en un encuentro con medios de comunicación que Airbus DS ha presentado al ministerio de Defensa un programa para sustituir a los veteranos CASA C-101 que prestan servicio en la Academia General del Aire -AGA- para la instrucción de vuelo en fase avanzada de los futuros pilotos del Ejército del Aire. 
 
El nuevo JEMA, que se ha referido al programa como CASA C-102, como sustituto del C-101 que actualmente se utiliza en el periodo de formación de vuelo avanzado, ha explicado que la propuesta de Airbus DS, que se encuentra en fase de negociación, contempla varias alternativas en función de las necesidades integrales de formación del EA. El general Salto Martínez ha afirmado que el contrato contemplaría el  suministro de entre 20 a 22 unidades de un nuevo avión de entrenamiento avanzado, pero que se analiza un amplio abanico de posibilidades. Así, el JEMA ha explicado que uno de los aspectos más importantes a la hora de la decisión será el precio y la fecha de disponibilidad.
 
En este sentido, el Jefe del Estado Mayor del Aire ha afirmado que todas las opciones están abiertas, pero que para el Ejército del Aire es prioritario disponer de un sustituto del CASA C-101 a partir del año 2021 o 2022, cuando la flota llegará al final de su vida operativa, por lo que Airbus DS habría ofrecido la posibilidad de «facilitar» la incorporación de nuevos aviones  en leasing hasta que el nuevo entrenador europeo estuviera listo para la entrega. Aún así, el JEMA ha explicado que esta opción pasaría, muy seguramente, porque la multinacional europea encontrara otros clientes para el nuevo entrenador, y se ha referido a países de Latinoamérica, como México o Chile, que actualmente también negocian la renovación de sus aviones de entrenamiento.
 
El JEMA, no obstante, ha afirmado que el relevo de los CASA C-101 de la Academia General del Aire es una cuestión prioritaria para el Ejército del Aire, puesto que no se puede perder la capacidad de formación. «Si no disponemos de pilotos -ha afirmado- no podemos operar la flota ni cumplir con nuestros compromisos.» En este sentido ha referido que ya hay en la puerta de Defensa «propuestas» de otros fabricantes capaces de suministrar este material en tiempo y forma, según las necesidades del EA, haciendo explícita referencia a la oferta de los Alenia Aermacchi T-346A, que además, se trataría de una oferta gubernamental, dado el nivel de implicación que existe entre la industria italiana y las Fuerzas Armadas del país, incluida la Fuerza Aérea.
 
Un mismo sistema para sustituir a los C-101 y a los F-5

Hasta la fecha, y como sustituto de los veteranos CASA C-101, se había hablado de la posibilidad de adquirir el Beechcraft T-6 Texan II, o el Pilatus PC-9, y en contra de lo que se venía publicando hasta la fecha, el general Salto Martínez-Avial ha comentado que el futuro sistema de entrenamiento, según están negociando con Airbus, no sustituiría a los aviones de la fase de vuelo básico, los Pillán, sino que el objetivo sería disponer de un entrenador capaz de sustituir a los actuales C-101 y a los F-5 que prestan servicio en Talavera la Real, la sede de la escuela de pilotos de caza y combate.


Según el JEMA, todas las posibilidades están abiertas, pero desde el Ejército del Aire, ha explicado el general, se piensa en la optimización máxima de los escasos recursos disponibles. Además, y en referencia a los otros programas que afectarían al Ejército del Aire identificados en el nuevo ciclo inversor, el general Salto Martínez-Avial ha explicado que el EA está alineado con la industria de defensa española, afirmando que: »La elección de un programa desarrollado por la industria española revierte directamente en el empleo y en la adquisición de tecnología para las empresas españolas.«


Una negociación que viene de antiguo



Airbus ha estado en diversas ocasiones discutiendo con el Ejército del Aire el tema del avión de entrenamiento. En su momento se llegó a ofertar en PZL130 Orlik con una serie de modificaciones importantes para que sirviese mejor a  las necesidades del EA, pero finalmente no llegó a nada. También se ofertó un “rejuvenecimiento del C101”, que incluía a otros países utilizadores, principalmente Chile, con nueva aviónica y sistemas, etc. Se consideró que la inversión era muy elevada para un avión con cerca de 40 años de servicio. En paralelo, Airbus ha estado hablando con diversas fuerzas aéreas europeas ofreciendo el desarrollo de un entrenador que pudiese sustituir a los Alpha Jet franceses y alemanes, al C101 español y a los BAe Hawk de primera generación. Ambos modelos cumplen 40 años de servicio en esta década.

Los requerimientos actuales tanto de la Fuerza Aérea española, como del resto de potenciales clientes,  obligan a que sean aviones Fly by Wire, con unos sistemas mucho más avanzados y enfocados a tipos de misiones donde, por ejemplo, interactuarían con aviones sin piloto, etc. Por lo que la aviónica necesaria sería evolutiva y mucho más avanzada de lo que soportarían los modelos obsoletos. Por otra parte, Europa ve la necesidad de poseer un sistema de entrenamiento propio, en la línea con las nuevas prioridades de Bruselas en materia de defensa. El lado negativo es que este mercado está muy concurrido, especialmente por productos de terceros países muy baratos y con baja tecnología. El producto europeo debería ser probablemente más sofisticado y con capacidad de ser convertido en avión de ataque táctico con poco coste. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://fly-news.es/

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El Ejército pone a prueba sus 'castores': el vehículo que abrirá caminos en la guerra del futuro.

Prueba del vehículo 'castor'.

El Ejército de Tierra empieza a dar forma a la brigada del futuro, con el año 2035 en el horizonte. El concepto de conflicto evoluciona y, con él, las capacidades militares. Es en esas donde surge el concepto de los castores, sobrenombre con el que se han denominado a los nuevos vehículos de combate de Zapadores. El Ejército dispone de los primeros demostradores y ya ha iniciado las pruebas para medir sus capacidades. No es la primera vez que el Ejército bautiza con un sobrenombre a sus vehículos del futuro. Ya lo hizo con el 8x8, que sustituirá de forma progresiva a los BMR, y al que ha denominado dragón. Ahora es el turno del vehículo de combate de Zapadores. ¿Por qué castor? Al igual que estos animales, dispone de medios para abrirse paso y desbrozar en terrenos complicados.
La base del castor es el ya conocido Pizarro. Desarrollado por General Dynamics European Land Systems Santa Bárbara Sistemas, los vehículos de combate de zapadores tendrán un peso máximo próximo a las 35 toneladas y una capacidad para albergar a 9 militares. Se pueden modificar sus capacidades en función de las exigencias de la misión: rodillo, cavar o arar caminos, entre otros. Y los tiradores dispondrán de una ametralladora 12,70 automática. El objetivo es despejar escenarios para que otros vehículos y unidades puedan acceder o limpiar caminos sospechosos de albergar minas. Su fuerte blindaje le ofrece una protección añadida en caso de una explosión.
 
Las pruebas
Pero todo eso hay que ponerlo a prueba. Según la revista digital Tierra, dos tripulaciones completas del Batallón de Zapadores X se han trasladado a la sede de la empresa en Sevilla para medir las capacidades de los castores. Son pruebas que se extenderán durante los próximos meses y que constarán con varias fases. La primera, verificar si están instalados todos los elementos en el vehículo y comprobar si funcionan correctamente; también examinar la movilidad de cada puesto cuando se va con el equipo completo; o pruebas específicas para comprobar las capacidades.

El vehículo 'castor' dispone de diferentes modalidades en función de las exigencias.
El vehículo 'castor' dispone de diferentes modalidades en función de las exigencias
 
Según detallan desde el Ejército de Tierra, los conductores de los castores serán los de los Pizarro por su idéntico manejo. Los jefes de vehículo tendrán que adaptar ciertas doctrinas, puesto que los procedimientos y funcionalidades variarán significativamente.

La guerra del futuro
Capacidades, todas ellas, diseñadas para combatir en la guerra del futuro. Conflictos híbridos, con amenazas desiguales, y que tenderán a librarse por y entre la población local. Esa es la idea que sostienen desde el Ejército de Tierra. La guerra contra el Estado Islámico en Siria e Irak, así como el desarrollo de los acontecimientos de los últimos tiempos en Ucrania, han ofrecido a los analistas una serie de claves para dibujar cómo serán los conflictos. Y bajo esas líneas se desarrolla el concepto de la brigada 2035, con los dragones 8x8 y ahora también con los castores para los zapadores. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://www.elespanol.com/

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El Ejército del Aire dedica 1,2 millones de euros a la ‘guerra electrónica’.

El Ejército del Aire ha formalizado un contrato con la empresa Indra para el mantenimiento de su sistema de guerra electrónica por 1.210.000 euros. Se ocupará de mantenerlo el funcionamiento y reparar posibles averías. La guerra electrónica incluye desde los radares hasta los sistemas de defensa ante ataques contra las instalaciones y vehículos, es decir, cualquier avión o sistema informático. 

Además proporciona lacapacidad para realizar esos ataques. Por tanto, el servicio que prestará Indra será el del mantenimiento preventivo, como por ejemplo, la sustitución de materiales consumibles por su uso o que deban ser cambiados obligatoriamente al utilizarlos. El ajuste, la calibración y la puesta a punto de los sistemas también son parte del contrato, por lo que las reparaciones o mantenimiento correctivo para solucionar posibles averías están incluidas. Y un detalle curioso: el control y gestión de obsolescencias. Indra deberá preveer qué materiales y equipos van a quedar anticuados, desfasados y fuera del mercado para ofrecer alternativas, reutilizaciones y soluciones con su respectiva ejecución si fuera solicitada. ¿Qué es la guerra electrónica... Es, en pocas palabras, la utilización de aparatos electrónicas para impedir que otros utilicen esos aparatos. 

¿Y qué hacen esos aparatos? No permiten que se emplee la energía electromagnética de forma hostil, si no que se mantiene su uso para el beneficio propio. Y estas energías electromagnéticas no son otra cosa que la base para el funcionamiento de radares, la detección de tiro de las defensas antiaéreas o algo tan simple como las comunicaciones. Los sistemas de guerra electrónica además permiten la localización de fuentes de esta energía o dicho de otra forma, localizar al "enemigo" e incluso impedir que este localice a los aliados. Las contramedidas electromagnéticas son también parte de este tipo de guerra. Por ejemplo, los aviones de combate pueden liberar una serie de señales o energía electromagnética que les puede liberar de un ataque guiado con estas energías. ...y quién es Indra? Es una empresa de origen español que opera en varios países alrededor del mundo y la principal empresa armamentística de España. 

Ofrece servicios de consultoría sobre transporte, defensa, energía o telecomunicaciones y se encuentra, en concreto en el sector de la defensa, entre las cien más importantes del mundo. En 2016 obtuvo ingresos por valor de 2.700 millones de euros​ y contaba con 34 mil empleados repartidos entre 46 países. De una licitación de 550.000 euros a una formalización de 1.200.000 millones Por contrato, la empresa debe disponer de todos los recursos necesarios, tanto materiales como humanos o de infraestructura para garantizar que los sistemas de guerra electrónica funcionen correctamente en todo momento. Además cuando se presentó el contrato, solo Indra se ofreció para su licitación. Esto implica que la empresa haya podido pedir una cantidad de dinero superior a la presupuestada en su formalización según indican las especificaciones técnicas del contrato. (Jesús.R.G.)

Fuente: https://www.elconfidencialdigital.com

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